Abre la Corte y pide menos causas políticas

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La apertura oficial del año judicial llega en un momento justo para que la Corte Suprema de Justicia realice un fuerte pronunciamiento a favor de la independencia judicial y en contra de la judicialización de la política, luego de los choques que protagonizaron el Gobierno, la oposición y la Justicia durante todo el verano a raíz del DNU que habilitó el uso de reservas del Banco Central para renegociar vencimiento de la deuda pública en 2010.

En esta línea se anuncia el discurso que dará mañana el presidente de la máximo tribunal, Ricardo Lorenzetti, para inaugurar oficialmente la actividad judicial, ya que ésa fue la línea fijada por distintos integrantes de la Corte en declaraciones públicas durante las últimas semanas. Tanto Carlos Fayt como Eugenio Zaffaroni opinaron que el conflicto generado por el Decreto de Necesidad y Urgencia 2.010/09, que creó el Fondo del Bicentenario, era de naturaleza política y, por lo tanto debía ser resuelto en el ámbito del Congreso.

El rechazo por falta de legitimación del amparo que interpuso la provincia de San Luis para suspender ese DNU es otro signo de que la Corte quiere evitar terciar en las tormentas políticas que, sin duda, se desarrollarán a lo largo del año y especialmente de cara a las elecciones presidenciales de 2011. En este sentido, desde el tribunal resaltaron que «la Corte no quiere ser presa de la actitud del Gobierno y de la oposición» y que por eso se va a insistir en la independencia del Poder Judicial, una de las preocupaciones centrales del máximo tribunal desde hace años. En este punto, no se divisan sorpresas en el discurso que Lorenzetti dará en el Palacio de Justicia a las 12 frente a sus pares y funcionarios de Gobierno. Desde el tribunal destacan que el mensaje del titular del cuerpo va a persistir en las políticas fijadas por la Corte. «Las demandas y preocupaciones no cambian», enfatizan. La primera en la lista es la autarquía del Poder Judicial reglamentada por ley durante el Gobierno de Carlos Menem, pero nunca aplicada.

Las tensiones entre la Corte y el Gobierno aparecen cada vez que el tribunal tiene que hacer uso de sus partidas. Este año se definió un 10% de aumento para todos los funcionarios y empleados de la Justicia, pero todavía no se pudo hacer la acordada que efectiviza la orden porque la Jefatura de Gabinete sigue sin asignar las partidas. Este tema probablemente también forme parte del discurso de Lorenzetti, junto con anuncios vinculados con el plan de obras de la Corte -en este momento con la mira en centro de investigación médica y la puesta en marcha de la morgue judicial- y el programa de informatización de la Justicia, que implica unas de las licitaciones más cuantiosas de los últimos tiempos. Ambos proyectos están coordinados con el Consejo de la Magistratura, organismo especialmente cercano a la Corte este año, debido a la asunción como presidente del cuerpo del camarista Luis Cabral. De hecho, el regreso de la Corte al Consejo y la reforma de sus integrantes es prácticamente un hecho en la agenda legislativa de este año (ver aparte).

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