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Abusos: los fieles oyeron el mensaje papal
Don Terry, un feligrés de unos 70 años, parecía poco impresionado por lo que escuchó. «Es lo que me esperaba. No me ha sorprendido», dijo. No estaba decepcionado, dijo, porque lo que escuchó no era «más que lo que se esperaba». «No había nada positivo en ello», agregó.
La carta de Benedicto XVI, leída ayer a las masas en Irlanda, admite el fracaso de los altos clérigos de la Iglesia Católica a la hora de lidiar con casos de abusos sexuales de menores, pero se quedó corto en lo que se refiere a la propuesta de medidas disciplinarias específicas contra los autores de abusos o sus superiores.
Patricia, una mujer de unos 60 años que no quiso revelar su nombre completo, señaló: «Estoy satisfecha, pero hay muchas cosas que el Papa no dijo. Él mismo estuvo implicado en la ocultación de un caso, según tengo entendido. Si estuvo implicado en la ocultación de abusos sexuales de un niño, debería haberlo dicho».
Pese a su decepción, Patricia no duda de que seguirá siendo fiel a la Iglesia. «El sacerdote es muy bueno y hay un montón de gente buena trabajando para la Iglesia. Nunca culparía a ninguna de estas personas de lo que ocurrió», comentó. Patricia achacó los abusos a las diferentes actitudes en el pasado hacia los niños. «Hace años siempre imperaba esa actitud de que sólo éramos niños», dijo. «Los niños no importaban».
No todos los feligreses opinaron que la respuesta del Papa no fue la adecuada: «Creo que fue bueno que se leyera en público la disculpa. Era hora de que alguien hiciera algo al respecto. Sólo escuchamos fragmentos de la misiva, pero me pareció que fue una valoración honesta de lo que ocurrió», dijo uno de los fieles, de unos 50 años, bajo condición de anonimato.
La carta fue elaborada como consecuencia del Informe Ryan del pasado mes de mayo, que desmenuzaba los pormenores de décadas de abusos en casas de acogida, residencias y reformatorios de la Iglesia Católica. El pasado noviembre, el Informe Murphy había acusado a cinco altos clérigos de no haber puesto freno al abuso de niños.
El líder de la Iglesia Católica en Irlanda, el cardenal Sean Brady se ha visto rodeado de polémica desde que admitió hace una semana que él se encontraba en una reunión en 1975 cuando presenció cómo se les exigió a víctimas a que hicieran un voto de silencio y juraran no revelar que la Iglesia estaba investigando al sacerdote pedófilo, Brendan Smyth. El cardenal Brady no entregó a Smyth a las autoridades.
Agencia DPA

