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“Acá no existe la tranquilidad”
Dianne Romero, de La Estancia de Cafayate.
Periodista: ¿Cómo se inició en el negocio inmobiliario?
Dianne Romero: Comencé trabajando en la promoción del proyecto y de a poco me fui encargando de más tareas, hasta quedar finalmente al frente de las operaciones.
P.: ¿Antes a qué se dedicaba?
D.R.: Siempre trabajé en publicidad y hasta 2005 viví en Estados Unidos, donde estuve diez años a cargo del área de publicidad de Sunset Magazine, una revista del grupo Time Warner.
P.: ¿Por qué se lanza a comercializar un proyecto inmobiliario premium en un momento en que la mayoría de los operadores congeló sus emprendimientos?
D.R.: Porque si bien la venta de los lotes comenzará en marzo, con mi socio Doug Casey y mi marido Juan Esteban Romero venimos trabajando en su desarrollo desde hace cuatro años. Además, en la preventa que lanzamos en 2008 ya vendimos 100 lotes, lo cual nos habla de un buen rendimiento que superó ampliamente mis expectativas.
P.: Ante el freno en el consumo y el enfriamiento de la economía local, ¿quiénes son los principales clientes para proyectos premium como el de ustedes?
D.R.: Los inversores extranjeros que ante la crisis que se vive en las principales economías del mundo buscan oportunidades en países emergentes como la Argentina. Hasta el momento, el 90% de los lotes que vendimos quedó en manos de extranjeros.
P.: ¿Que tiene de atractivo la Argentina para hacer negocios?
D.R.: Los precios de los terrenos no están inflados como en otros países. Acá el inmueble se paga lo que vale. En Europa comprar terrenos con viñedos es prácticamente imposible e inaccesible aun para la clase media acomodada. En cambio, acá los extranjeros encuentran la posibilidad de hacerlo.
P.: ¿Qué diferencias encuentra entre trabajar en los Estados Unidos y en la Argentina?
D.R.: El clima que se vive es otro. Allá están acostumbrados a una determinada rutina de trabajo y obtener a cambio siempre el mismo sueldo a fin de mes. Eso da cierta seguridad. Aquí no es así: esa sensación de tranquilidad no existe. Por eso, el argentino está siempre bien informado y atento a los cambios del mercado. Pese a que muchas veces pueden sonar pesimistas, los profesionales argentinos son habilidosos, mantienen la serenidad ante las crisis porque están acostumbrados.
P.: ¿Es fácil ser empresaria en este país?
D.R.: Es más difícil que en Estados Unidos. Allá uno se maneja con reglas claras y previsibilidad, algo que crea un contexto favorable para hacer negocios. En la Argentina es distinto.
Entrevista de Marcela Pagano


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