El director Ric Roman Waugh fue doble de riesgo, y sus legendarios trabajos a las órdenes de directores como John Woo (en films como "Hard Target: Operación Cacería") le consiguieron un puesto detrás de la cámara. Su combinación con un ex luchador como Dwayne Johnson ("The Rock") da lugar a una película tan sencilla como contundente, con escenas de acción literalmente increíbles. Johnson es un padre capaz de cualquier cosa con tal de que su hijo no vaya a la cárcel. El chico se metió en problemas de narcotráfico, y la única manera de evitarle la prisión es hacer un trato con la temible fiscal Susan Sarandon para infiltrarse en la mafia de la droga. Aunque no del todo creíble (supuestamente se basa en hechos reales), no se puede negar el ritmo vertiginoso que impone el director a escenas de superacción para ver más de una vez.
| D.C. |



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