- ámbito
- Edición Impresa
Acusan a Italia de pagar a los talibanes para que no ataquen a sus tropas
Una mujer perteneciente al Ejército italiano monta guardia en una localidad cercana a la capital afgana, Kabul. El Gobierno de su país debió desmentir que esté comprando protección mediante sobornos a los terroristas talibanes.
Según la publicación, Italia habría pagado «decenas de miles de dólares» a comandantes talibanes del distrito de Surobi, al oriente de Kabul, para garantizar la paz en esa zona. The Times sostiene, además, que la muerte de 10 soldados franceses en agosto de 2008, durante una emboscada cerca de la capital afgana, fue causada por la mala evaluación del riesgo que corrían debido a que los italianos no habían advertido sobre el arreglo.
La afirmación del destacado periódico, que cita fuentes militares occidentales, generó un gran revuelo en Italia, donde inmediatamente el Palacio Chigi, sede de la Presidencia del Consejo de Ministros, emitió un comunicado en el que calificó de «totalmente infundadas» las acusaciones.
«El Gobierno liderado por Silvio Berlusconi jamás autorizó ni consintió alguna forma de pago a miembros de la insurrección talibán en Afganistán y no conoce iniciativas de ese tipo por parte de la precedente administración», indicó en el texto.
Asimismo, negó que el «embajador de EE.UU. en Roma haya protestado en junio de 2008 por los presuntos pagos a la insurrección talibán».
Para el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, se trata de noticias «basura» que la «prensa extranjera» publica para ensuciar el nombre de Italia y anunció que el Gobierno le iniciará acciones legales al diario inglés.
Por su parte, el portavoz del Estado Mayor francés, el almirante Christophe Prazuck, desmintió el pago de sobornos y aseguró que «no dispone de algún elemento para confirmar esa noticia», que consideró «sin fundamento». La investigación «añade dolor al dolor» de los familiares de los soldados muertos, comentó paralelamente Joel La Pahun, padre de uno de los 10 militares franceses que murieron en la emboscada.
En su investigación, The Times citó a oficiales militares occidentales, incluyendo altos mandos de la OTAN, quienes hablaron bajo la condición de no ser identificados.
En ese sentido, un portavoz de la organización no desmintió un posible acuerdo. «No es una práctica antiguerrillera, pero el Gobierno afgano a veces puede hacer acuerdos locales. Si esa práctica es aplicada, es más bien por el Gobierno afgano que por las fuerzas internacionales», declaró sugestivamente el vocero de la Fuerza Internacional para la Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN en Afganistán, el general Eric Tremblay.
Varias fuentes militares que pidieron el anonimato ya se habían referido a esas prácticas, sobre todo entre los soldados canadienses desplegados en la provincia de Kandahar (sur), pero la estrategia se repite en otras regiones y por militares de otros países. «Yo no estoy al tanto», indicó de todas formas el general Tremblay. De confirmarse estas afirmaciones, sería un duro golpe para Estados Unidos, que convirtió a la guerra en Afganistán en su principal preocupación.
Italia y Francia tienen desplegados 3.250 y 3.000 militares respectivamente en Afganistán, donde opera una fuerza internacional de unos 100.000 soldados.
En ese sentido, el presidente Nicolas Sarkozy aseguró que no enviará «ni un soldado más» al convulsionado país. «¿Hay que quedarse en Afganistán? Mi respuesta es sí. Y quedarse para ganar, no contra Afganistán, sino por Afganistán», declaró el presidente francés en una entrevista publicada por Le Figaro. «Si nos vamos, quedará amenazado Pakistán, una potencia nuclear», advirtió (ver nota aparte).
«Pero Francia no enviará ni un soldado más», afirmó Sarkozy. «Mi convicción es que se necesitan más soldados afganos. Ellos serán los más eficaces para ganar la guerra, porque es su país. Pero hay que pagarles más para evitar que deserten y se pasen a los talibanes», explicó.
Las declaraciones de Sarkozy se produjeron en momentos en que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, debe decidir si envía refuerzos a Afganistán. El general Stanley McChrystal, que dirige las fuerzas internacionales en ese país, pide entre 10.000 y 40.000 soldados suplementarios para combatir la renovada rebelión de los talibanes (ver nota aparte).
En coincidencia, el comandante holandés de las fuerzas de la OTAN para la región de Kandahar, una de las más violentas de Afganistán, considera necesarios entre 10.000 y 15.000 soldados suplementarios en esta zona del sur del país.
Agencias EFE, AFP, Reuters y DPA

Dejá tu comentario