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Adiós a Louis Jourdan, el francés de Hollywood
Louis Jourdan como se lo veía en el clásico de Max Ophuls “Diario de una desconocida”, película que suele integrar las listas de las 10 mejores del mundo.
Nacido en Marsella el 19 de junio de 1921, Louis Robert Gendre (su apellido artístico era el de su madre) llegó a rodar más de 80 películas, y actuó con cineastas de la talla de Alfred Hitchcock, Vincente Minnelli y Max Ophuls, entre muchos otros.
Su entrada al cine se la debe al director francés Marc Allégret, quien en 1938 lo contrató para "Entrada de artistas", aunque como asistente de dirección. Poco después, el propio Allégret le dio el papel coprotagónico en una película que se proponía rodar, "El corsario", con Charles Boyer como protagonista, pero la Segunda Guerra Mundial la frustró.
Los años de guerra fueron de extrema zozobra para él y su familia. Su padre, propietario de un hotel, fue arrestado por la Gestapo, y a él se lo envió como joven actor a Alemania, para que participara en películas de propaganda. Ambos lograron eludir el cerco alemán y se refugiaron por un tiempo, clandestinamente, en la Francia de Vichy, donde su padre formó parte de un grupo para la liberación.
Terminada la guerra, y después de rodar algunas películas de relativa importancia en su país, su rostro fue descubierto por el productor David O. Selznick, quien le dio el protagónico de la película de Hitchcock "El caso Paradine" (1947). Al año siguiente actuó junto con Joan Fontaine en uno de los títulos más elogiados por la crítica internacional de entonces y de ahora, "Diario de una desconocida", de Ophuls, sobre la novela de Stefan Zweig.
Luego, hasta mediados de los años 50, no protagonizó grandes éxitos en Hollywood, pero regresó a Francia para rodar uno de los mejores policiales negros de su tiempo, "Rue de L'Estrapade" ("En un suburbio de París", como se llamó en la Argentina), de Jacques Becker (1952). Y, en su vuelta a Hollywood, el éxito popular lo hizo mucho más famoso aun en películas como "Tres monedas en la fuente" (1954), "El cisne", de Charles Vidor, con Grace Kelly (1956), y el musical ganador del Oscar "Gigí, de Minnelli, junto a Leslie Caron y otro francés famoso en los EE.UU., Maurice Chevallier. En el interín, actuó con la bomba sexy de la época, Brigitte Bardot, en "La mariée est trop belle" ("La novia de todos"). En 1960, década en la que su fama empezó a declinar, formó parte de otro musical de alta popularidad, "Can Can", al lado de Frank Sinatra, Shirley MacLaine y Maurice Chevalier.
Desde entonces, su exigencia con respecto a los proyectos que le proponían fue en declive, y se lo vio en numerosos productos cinematográficos, tanto en Europa y en los EE.UU., como dos versiones de "El conde de Montecristo" o comedias picarescas italianas como "La amante romana", con Gina Lollobrigida, o la versión estadounidense de "La pulga en la oreja". Su último papel comercial de relevancia fue el del villano afgano que luchaba contra James Bond en "Octopussy" (1983).


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