9 de junio 2017 - 08:29

Adiós a Natu Poblet, emblema de la cultura

• "CLÁSICA Y MODERNA", MÁS QUE LIBRERÍA, FUE UNA FORMADORA DE LECTORES
Librera, arquitecta, pero sobre todo una apasionada lectora que impulsó, desde sus diferentes programas de radio, a centenares de autores.

Natu Poblet. Heredó de su abuelo y padre la librería “Clásica y Moderna”, a la que convirtió en un espacio de cultura ineludible.
Natu Poblet. Heredó de su abuelo y padre la librería “Clásica y Moderna”, a la que convirtió en un espacio de cultura ineludible.
A los 79 años murió ayer Natu Poblet, nacida Natalia Asunción Poblet unos pocos días antes de que su abuelo catalán, Emilio Poblet, fundara una de las librerías emblemáticas de Buenos Aires, "Clásica y Moderna", a la que luego ella, junto con su hermano Paco, convirtieron en lugar ineludible de la vida cultural porteña.

No hay escritor que no le deba algo a Natu Poblet. Su "guía de recomendaciones" personalizada, tradición para los parroquianos de la librería de Callao y Paraguay, solía llamar la atención del transeúnte que pasaba ante la fachada de la librería, y fueron muchos los que se detuvieron, entraron buscando un consejo, y salieron con su nuevo libro. Esa tablita, que ella iba renovando en la vidriera, estaba reservada exclusivamente a los títulos que amaba y no a los que simplemente quería vender, Eran los libros que la apasionaban y quería compartir.

Durante décadas, "Clásica y Moderna" formó lectores e impulsó autores, porque Natu Poblet, más que librera, más que arquitecta (obtuvo su título a los 23 años aunque luego no ejerció) fue una fervorosa lectora, una adicta a la lectura, una de esas pocas personas que hizo carne la tan citada frase de Borges "yo sólo me jacto de los libros que he leído". En ese sentido, en los últimos años la actividad a la que más tiempo le dedicó fue la difusión de escritores, tanto consagrados como novatos (a los que trataba con igual respeto y amor) en su programa de radio "Leer es un placer", que condujo en distintas emisoras (Radio de la Ciudad, Radio Nacional, desde este año Radio Nacional Clásica, y también en la radio por internet de la UAI).

En ese espacio le dio micrófono, generosamente, a centenares de autores. Natu preparaba cada programa con la dedicación de una auténtica profesional y el nerviosismo de una muchacha, porque en su interior nunca dejó de ser joven. Llegaba a las grabaciones con el libro enteramente subrayado, con varios señaladores, y seleccionados los pasajes que quería leer al aire. El tiempo de la emisión siempre era poco para ella: al término, se iba con la amarga sensación de que había sido poco, de que quería haber leído alguna página más, iluminado algún otro pasaje que la había cautivado.

En 2011 le dijo a este diario: "Ya no quería ser únicamente la librera asociada a 'Clásica y Moderna'. Quería mucho más: compartir mis lecturas, hacer participar de ellas a mis oyentes, dialogar con los autores, convertir la literatura que me gusta en algo vivo y, por supuesto, placentero. El placer de leer es el único motivo. Mi única guía es el placer que me deparó un libro, y compartirlo con el oyente. Yo soy, ante todo, lectora, no soy ni me considero periodista. A los autores los entrevisto, ya sea en vivo o telefónicamente cuando viven el exterior, de la misma forma como si estuviera compartiendo con ellos una mesa en la librería". Su salud venía quebrantándose lentamente, al punto de que en los dos últimos años había abandonado una de las costumbres más tradicionales de "Clásica y Moderna", el festejo de su fundación el 25 de mayo. Sus restos serán velados en la Casa de la Cultura hasta hoy a a las 11.30.

Marcelo Zapata

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