Adiós a una usina de frases insólitas

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El anuncio de la caída de Silvio Berlusconi y su menor exposición pública provocarán también la pérdida de una usina de frases insólitas, graciosas, polémicas y repudiables. Durante sus años en el poder, más allá de sus acciones de Gobierno, se caracterizó por un estilo provocador y vinculado, en su mayoría, a los escándalos sexuales. A continuación, algunas de sus más llamativas declaraciones.



«El otro día me hice un análisis y ha dado lo normal para un hombre de mi edad: un 90% de viagra en la sangre».

«Un sondeo dice que el 33% de las jóvenes italianas sí se acostaría conmigo. El resto de las chicas contesta: ¿Otra vez?». 

«La oposición dice que me vaya a mi casa: ¿a cuál?, tengo veinte».

En abril de 2009 dijo sobre el terremoto en LAquila que provocó la pérdida de sus casas a varias personas: «Hay que tomárselo como un fin de semana de camping».

«De mí los señores de la izquierda han dicho de todo, que soy el ogro de Arcore (residencia de Berlusconi en Milán), que he sido como Hitler, como Mussolini, como el dictador argentino que eliminaba a sus opositores llevándolos en avión. Les daba un balón, abría la puerta y les decía: Hace un buen día, vayan a jugar afuera».

A Barack Obama lo describió como «bronceado». Además, dijo que él es «más pálido» que Obama, a quien considera «más bello, más joven y más alto».

Durante su campaña electoral en 2006 dijo con respecto a los chinos: «Descubrirán que Mao no se comía a los chicos crudos, pero los había hervido para fertilizar los campos».

También dijo durante la campaña que esperaba «que no haya boludos capaces de votar contra sus intereses».

«Mussolini no mató a nadie, mandaba a los opositores de vacaciones al exilio».

«Los magistrados son dos veces locos [...], para ejercer aquel oficio había que estar mentalmente perturbado».

«Hemos trabajado mucho, mucho, pero mucho más que todos los otros gobiernos. Sólo Napoleón había hecho más».

Entrevistador: «¿No querrá hacer un cara a cara con Napoleón?».

Berlusconi: «Yo soy seguramente más alto».

«Como padre el consejo que le doy es casarse con el hijo de Berlusconi o algún otro que no tenga esos problemas» (consejo a una joven con trabajo precario).

«La izquierda no tiene gusto, ni siquiera cuando se trata de mujeres. Nuestras candidatas son más hermosas. En el Parlamento, no hay comparación».

«Otra razón de peso para invertir en Italia es que tenemos bellísimas secretarias, chicas soberbias».

«Cerraremos las fronteras del país y estableceremos más campos [de detención] para identificar a los extranjeros sin empleo [...], y comenzaremos a devolver a sus países a los inmigrantes extracomunitarios de los países del Adriático y el Mediterráneo».

«¡Nueve mujeres! ¡Él solo se lo ha buscado! Le costará dominarlas».

«El Gobierno Zapatero es demasiado rosa para Italia: aquí no es todavía tan fuerte la presencia de la mujer».

«Los rumanos entran en Italia, roban y atracan lo que quieren».

«Es mucho mejor que me gusten las chicas hermosas que ser gay».

«Un judío cuenta a su familia lo siguiente: en los tiempos de los campos de exterminio, un compatriota nuestro vino y pidió que lo escondiéramos, lo acogimos en nuestra casa en el sótano, lo curamos y después le pedimos que nos pagara. ¿Y cuánto sería en la moneda actual?, tres mil euros, ¿cada mes?, ¡no!, cada día. Ah... Ya, es que somos judíos y él pagó porque tenía dinero. Perdona una última pregunta... ¿Piensas que tendríamos que decirles que Hitler ha muerto y que la guerra se acabó?». Lo dijo en un encuentro con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

«No lean periódicos y que se casen con alguien rico», frase de la portada de la revista Rolling Stone.

«Gracias, querido padre Massimiliano», le dice a un predicador que lo elogió por defender los valores familiares. «No te voy a decepcionar y te prometo dos meses y medio de completa abstinencia sexual hasta el 9 de abril».

La civilización occidental es «superior al Islam».

Berlusconi dice que usó sus encantos masculinos para persuadir a la presidenta de Finlandia, Tarja Halonen, y obtener el consenso de ese Gobierno sobre la sede de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. «Tuve que usar todas mis tácticas de playboy, aunque no las había usado durante algún tiempo», comentó.

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