26 de enero 2012 - 00:00

Administrarán recursos para el fútbol por fuera de la AFA

Julio Grondona
Julio Grondona
La «sintonía fina» llegará pronto, en semanas, al Fútbol para Todos (FPT). El Gobierno está elaborando y lanzará en pocos días un nuevo esquema de administración del dinero que según el Presupuesto 2012 está destinado a las transmisiones y mantenimiento general de los clubes, y que llega a los $ 608 millones. La novedad que prepara el Ejecutivo es que se implementará un Fondo Fiduciario que intervendrá directamente en las economías de los clubes adeudados, y que administrará las partidas para los equipos. Éstos deberán ceder sus flujos financieros para que los manejen las autoridades del Fideicomiso, para que «mejoren su situación y dejen de tener pérdidas y déficits, y, especialmente, deudas con el Estado nacional», según la explicación que dio a este diario uno de los funcionarios del Gobierno de Cristina de Kirchner que está en el armado de nuevo sistema. Ese Fideicomiso será a su vez administrado desde el Banco Nación, que será el agente económico y administrativo de los clubes.

La idea llegará en los próximos días al despacho del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, que finalmente lo elevará al despacho de Cristina de Kirchner para que le dé el visto bueno definitivo. Luego, será comunicado del tema el titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Humberto Grondona. En otras palabras, el nuevo sistema apunta a que la caja de FPT se maneje dentro del Poder Ejecutivo, que sea el Gobierno el que administre el dinero y que los clubes le respondan directamente.

Objetivo

Según fuentes oficiales, la intención es racionalizar la administración económica de los equipos de fútbol, especialmente en lo que se refiere a los circuitos internos de éstos por donde pasa el dinero para el FPT. La primera intención es que los clubes acuerden con el Gobierno nacional regularizar sus deudas previsionales e impositivas. Si bien no hay número cerrado, se especula dentro del Gobierno que los clubes afiliados a la AFA mantendrían deudas superiores a los $ 600 millones con los organismos públicos, cifra que incluso podría superar los 2.000 millones. La intención oficial es que sólo los que cierren los planes de pagos con ambas dependencias y se mantengan al día con los pagos continúen recibiendo el dinero desde el Fideicomiso. El resto de los equipos que no mantengan deudas seguirían percibiendo sin mayores dificultades los giros mensuales o trimestrales desde el Gobierno. Según este esquema, la AFA sólo sería un observador y un agente de información. En los despachos donde se trabaja sobre el proyecto, ni siquiera se tiene en cuenta al organismo que dirige Grondona como un agente de retención.

Según la visión oficial, la situación de algunos clubes (muchos de los grandes) donde las deudas generales superan los $ 100 millones, pasivo superior a cuando se nacionalizaron las transmisiones de los partidos en 2009, hicieron encender la alarma de los administradores de los fondos fiscales del Gobierno. «En días donde quitamos subsidios y racionalizamos gastos de empleados públicos y pedimos prudencia en paritarias, no podemos dejar liberada tanta cantidad de dinero», dijo la fuente a este diario.

El hombre fuerte del fútbol argentino tenía hasta la semana pasada otros planes radicalmente opuestos. Según su visión, desde las arcas públicas no sólo ya le deberían haber comunicado la fecha en que comenzará a recibir los 608.135.487 pesos (el monto exacto que figura en el Presupuesto 2012), sino que ese monto tendría que haberse elevado hasta los $ 932 millones, según su cálculo, a partir de los incrementos en los ingresos por la televisión por cable. En algún momento, antes del anuncio de la operación de la Presidente, Grondona había solicitado una entrevista con el secretario legal y técnico Carlos Zannini, pedido que fue respondido por terceras líneas con un: «No es el momento».

Desde la Casa de Gobierno, ya desde los días de Aníbal Fernández en la Jefatura de Gabinete, se considera que la alianza con el titular de la AFA no fue todo lo fructífera posible. Se menciona la falta de control y mala administración de los clubes del dinero otorgado y la poca predisposición de Grondona para mejorar la situación; el caso del intento de aumentar a 38 equipos el torneo de primera división (idea eyectada al tomar conocimiento la Casa de Gobierno) y la falta de predisposición del presidente de la AFA para algunos actos oficiales donde se negó a participar.

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