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Agenda CGT: sanar heridas y retomar diálogo con Triaca
Los jefes de la central buscarán un acercamiento con el sector de Viviani. Con el Gobierno empezarán por el ministro de Trabajo antes que con el presidente Macri.
Allí, los principales protagonistas de la fusión de la organización resolvieron abrir de inmediato canales de negociación. En el Ejecutivo arrancarán por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, como paso previo al pedido de una audiencia formal con Mauricio Macri. Algunos dirigentes habían sugerido comenzar con el jefe de Estado pero otros recordaron que los últimos contactos a ese nivel, tanto con Macri como antes con Cristina de Kirchner, solían diluirse ante la imposibilidad de los propios dirigentes de articular una agenda sólida de planteos.
Debate
Con el Gobierno el debate será necesariamente defensivo: para los dirigentes la inflación y el parate económico ya hicieron el suficiente daño al sector asalariado como para iniciar las discusiones con reivindicaciones. En ese sentido servirá la exhibición de un acuerdo en marcha con la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), que nuclea a grupos piqueteros y de informales y desocupados. Tal como anticipó este diario, será un entendimiento dirigido a reforzar la condición de los gremios de garantes de la eventual paz social.
En paralelo, el triunvirato integrado por Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña dará inicio a las gestiones para una posible tregua con los sectores que quedaron al margen, por decisión propia, del Congreso de unidad. La prioridad la tendrá el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), que coordina el taxista Omar Viviani y que contiene a los gremios más importantes que no se incorporaron al nuevo esquema de CGT, como Unión Ferroviaria, SMATA (mecánicos) y Luz y Fuerza. Ese sector se reunirá la semana que viene en el sindicato de ferroviarios para analizar el acto de Obras Sanitarias y sus propios pasos hacia adelante.
Con el sector de Palazzo, que se llevó consigo un puñado de sindicatos pequeños pero con alta visibilidad por la escena tensa que se produjo durante el Congreso, el acercamiento será necesariamente diferido por estar tan cercano el desaire de este lunes. Mientras que con Gerónimo Venegas (rurales, UATRE) existe un virtual desinterés de la nueva CGT por recuperarlo. Al "Momo" los sindicalistas lo asocian de manera directa con una maniobra del Gobierno por frustrar la unidad y le endilgan haber cobijado a dirigentes que hasta hace pocos días mantenían fidelidad absoluta por Hugo Moyano.
En la cena del lunes en Sanidad los gremialistas acordaron llamar a una reunión del Consejo Directivo de la nueva CGT el 13 de septiembre, cuando por fin confluirán en el edificio de Azopardo todos los sectores ahora unidos formalmente. El Gobierno, en tanto, dilatará lo más posible el reconocimiento de la nueva estructura (el otorgamiento de la "certificación de autoridades") como mecanismo disuasorio, tal como adelantó este diario.


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