19 de diciembre 2012 - 00:54

Ahora define qué hacer con el CIADI

Héctor Timerman
Héctor Timerman
Cecilia Nahón sumó ayer otro capítulo más a manejar para cuando desembarque en la embajada en Washington: enfrentar los juicios contra la Argentina ante el CIADI. De todas las cuestiones económicas de las que será responsable, estas causas son el único ítem en el que hasta ahora la exsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales no tiene experiencia directa. Y para peor, será uno de los primeros problemas que tendrá que comenzar a resolver (o al menos enfrentar), cuando se convierta oficialmente en la responsable de las relaciones con los Estados Unidos.

En total, la Argentina enfrenta demandas de diversas empresas extranjeras por unos u$s 65.000, la mayoría compañías que reclaman por la devaluación y salida de la convertibilidad de enero de 2002. El último juicio presentado es en realidad más reciente y responde a esta gestión de Cristina de Kirchner: el que Repsol le planteó al país por la renacionalización de YPF.

La Argentina es el país más demandado ante este tribunal dependiente del Banco Mundial (BM) y representa hasta hoy el 10% del total de los montos que reclaman las empresas privadas del mundo a diferentes estados. En total se suman 42 causas, que van desde la francesa Suez hasta British Petroleum, pasando por la desaparecida Enron. Muchas voces oficiales y de la oposición hablan incluso de la necesidad de renunciar al Tribunal como ya lo hicieron Ecuador, Bolivia y Venezuela. Otros estados como Brasil, nunca firmaron los acuerdos de adhesión. El problema que se menciona para tomar esta decisión, es que aunque se renuncie al CIADI, las causas igualmente continuarán vigentes, ya que la salida abarcaría únicamente a los próximos juicios y no a los 42 que están ya en marcha y abiertos.

Esta situación ante el CIADI es, según le dejaron en claro en su momento funcionarios de la administración Barack Obama al ahora exembajador Jorge Argüello, es la causa por la cual los representantes de Estados Unidos votan en contra del otorgamiento de créditos para el país tanto en el BM como en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El último caso de este tipo fue la semana pasada cuando la entidad que maneja el colombiano Luis Alberto Moreno aprobó líneas de créditos por u$s 6.000 millones hasta 2015, con el voto negativo de EE.UU., además de España, Gran Bretaña y Alemania.

Manejar este problema será ahora cuestión particular de Nahón, además de negociar las trabas a las exportaciones de carne y limones, la posible sanción del FMI a la Argentina por la inflación del INDEC y, lo más importante, el 27 de febrero cuando la Cámara de Apelaciones de Nueva York reabra el juicio planteado por los fondos buitre.

Desmentida

Sobre la salida de Argüello, ayer el embajador saliente negó que su traslado se deba a la disputa con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y aseguró que la presidente Cristina de Kirchner le había anticipado «su decisión de impulsar cambios varias semanas atrás». «Cualquier diferencia que yo pueda tener o haber tenido con cualquier funcionario del Gobierno de ninguna manera puede ser interpretada como determinante de dicha decisión», dijo Argüello en una nota oficial que envió por la mañana al canciller Héctor Timerman. Según contó ayer el ministro de Relaciones Exteriores, hace seis semanas Cristina de Kirchner le había anticipado personalmente al ahora embajador ante Portugal sobre futuros cambios, incluyendo el de él, aunque no le dijo quién sería su reemplazante.

Antes, Timerman también había rechazado que la sorpresiva salida de Argüello, quien fue trasladado a la embajada de Portugal, se haya desencadenado por una disputa con Moreno. «Moreno no pone ni saca embajadores», aseguró Timerman, quien aclaró que el Gobierno busca darle «otro perfil» a la representación diplomática en Washington. «Se le avisó al embajador que íbamos a hacer un cambio de gestión en algunas dependencias, entre ellas, la de Estados Unidos».

En realidad Argüello mantuvo una disputa con Moreno cuando éste viajó la semana pasada a Washington, por cuestiones más instrumentales que de fondo. El secretario de Comercio Interior había viajado para conocer en detalle la forma en que el directorio del FMI trataba el caso del INDEC, que finalmente fue postergado en su definición para la segunda quincena de enero. En esos días Argüello sí tomó contacto con Nahón, con la que finalmente trabajó el tema del INDEC. Ayer ambos mantuvieron una larga conversación sobre la marcha de los principales capítulos económicos que la nueva embajadora tendrá que manejar cuando llegue a Washington. El ex responsable de la representación en Estados Unidos le mencionó específicamente que ya en enero actúe rápido ante los lobbies de los fondos buitre que accionan en el Congreso de los Estados Unidos, y que siempre trabajan a destajo cuando el Capitolio reabre sus puertas luego de las fiestas de fin de año.

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