8 de mayo 2009 - 00:00

Airbus y Boeing, en problemas

La crisis del sector aéreo podría resultar una desgracia con suerte para la europea Airbus: la fabricantes de aviones anunció que demorará aún más la entrega de su modelo A380, que cuando vuele será el avión de pasajeros más grande del mundo.

Según un comunicado distribuido ayer por la empresa, «debido a la crisis económica en general y a la del mercado aéreo en particular, y de acuerdo con pedidos específicos de nuestros clientes, Airbus está adaptando su programa de entrega de su modelo A380 para el período 2009/2010 a esos pedidos». El comunicado agrega que, según el nuevo plan, la fabricante de aeronaves espera «entregar 14 aviones de doble piso en 2009 y más de veinte en 2010».

Como se recordará, Airbus había atravesado enormes dificultades para la entrega de sus A380, en buena medida por fallas en el diseño y en el ensamblado. Eso provocó un gran retraso en las primeras entregas, que se suponía iban a solucionarse este año. Sin embargo, los pedidos de estos gigantes capaces de transportar más de 600 pasajeros (para los cuales pocos aeropuertos del mundo están preparados) cayeron justamente por el cambio en el mercado aerocomercial, en el que se prevén pérdidas por más de u$s 15.000 millones para 2009.

Además, muchas de las mayores aerolíneas del mundo están reduciendo frecuencias y vuelos, no incrementándolos, por lo que la necesidad de un «superavión» hoy no existe. A eso debe agregársele la falta de financiamiento para la compra de nuevas aeronaves (lo mismo que para casi cualquier bien).

De hecho, en el mismo comunicado Airbus admite que «el ritmo de producción futuro, así como el de entrega, dependerá de la demanda de las aerolíneas y la posibilidad del cliente de conseguir financiación».

De todos modos, no sólo el «superjumbo» es fuente de preocupación para Airbus: la empresa confirmó que reducirá de 36 aviones por mes a 34 mensuales la producción de su modelo A320, a partir de octubre próximo. A pesar de esto, la empresa asegura que entregará «aproximadamente» la misma cantidad de aeronaves que en 2008, o sea, unas 480.

La cancelación más fuerte para la empresa fue la de la aerolínea india Kingsfisher, por cinco máquinas de largo rango A350, modelo que se empezará a entregar en 2013 y es la nueva esperanza de Airbus para competir con el B787.

Por su parte, su competidor Boeing informó ayer que en lo que va del año tuvo más anulaciones de pedidos que nuevos encargos, por la crisis económica. Su clientes retiraron en los últimos días órdenes de compra por veinticinco aviones B787 «Dreamliner», la que de todos modos sigue siendo el modelo más pedido de la marca. Tras un retraso de más de dos años, despegará por primera vez en junio.

Dejá tu comentario