21 de julio 2009 - 00:00

Aislado, golpista Micheletti juega la carta chauvinista

Un seguidor del depuesto Manuel Zelaya lee un diario durante una protesta frente al Congreso, delante de un grupo de policías (izquierda). A la derecha, el presidente de facto, Roberto Micheletti, habla ayer en la residencia presidencial.
Un seguidor del depuesto Manuel Zelaya lee un diario durante una protesta frente al Congreso, delante de un grupo de policías (izquierda). A la derecha, el presidente de facto, Roberto Micheletti, habla ayer en la residencia presidencial.
Tegucigalpa - En un abierto desafío a la comunidad internacional, que clama por la restitución del Gobierno constitucional, el presidente golpista de Honduras, Roberto Micheletti, aseguró que va a «resistir» cualquier presión o aislamiento diplomático. El anuncio llega en momentos en que el derrocado mandatario, Manuel Zelaya, anunció su retorno a Tegucigalpa para este viernes, luego de que fracasaran las negociaciones en Costa Rica.

«Resistiremos todas las presiones» que se ciernen sobre el país y su administración, aseguró Micheletti, enviando un mensaje al mundo y, en especial, a la Unión Europea.

El discurso del mandatario de facto tiene lugar luego del anuncio de la UE de «congelar» el envío de ayuda económica (ver aparte).

«No tenemos dinero, ni petróleo, ni dólares, pero sí una enorme voluntad para poder sostener esta situación de aislamiento», indicó el mandatario golpista.

Micheletti fue tajante y no eludió las críticas internacionales al realizar un acto público ante los empresarios que apoyaron el golpe de Estado del 28 de junio, convocado, según sus propias palabras, «para decirle al mundo que estamos en un solo bloque contra cualquier imposición que quieran hacer».

Esta tesis de la resistencia encontró un fuerte respaldo proveniente desde el sector empresarial local. «Cinco meses (de presiones y aislamiento) no significan nada», señaló Asterio Reyes, presidente de la Asociación Hondureña de Productores de Café (Ahprocafe), en alusión a que el Gobierno prometió que el 29 de noviembre se realizarán las elecciones previstas para escoger al nuevo mandatario hondureño, que deberá tomar posesión el 27 de enero de 2010.

El gobierno de Micheletti trata de jugar la oposición a Chávez como una carta estratégica para contener la presión internacional. La vicecanciller de facto, Marta Alvarado, afirmó que «de Honduras depende si continúa la avalancha de los países del ALBA, y también de Honduras depende que los pueblos que están sometidos por estas presiones de los países del ALBA se despierten».

ALBA

Zelaya adhirió en 2008 a Honduras al ALBA, una iniciativa de integración impulsada por el presidente venezolano, Hugo Chávez, a la que también pertenecen Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y varios países caribeños.

Alvarado reiteró que el Gobierno que preside Micheletti «está estudiando» desde hace varias semanas el retiro de Honduras de ese mecanismo, porque no pueden «ser parte de un tratado que está afectando y violó el tema de la no injerencia» en el país. Ante los anuncios de retiro de ayuda internacional a Honduras por no restituir a Zelaya, la vicecanciller sostuvo que «éstas son medidas que siempre se usan para cambiar las decisiones de un lugar tan estratégico geopolíticamente como es Honduras».

En el plano interno, el Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado, conformado por distintos sectores sociales y políticos zelayistas, pidió ayer a los hondureños organizarse para darle un «apoteósico recibimiento» el viernes al depuesto mandatario.

El arribo de Zelaya fue confirmado para el 24 de julio en un comunicado firmado por los dirigentes de las organizaciones populares, el Partido Liberal y algunos miembros del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado.

«Con el propósito de darle un apoteósico recibimiento a nuestro presidente constitucional, se convoca a todo el pueblo hondureño a que esté preparado y organizado para esa fecha, en la cual se realizará la gran marcha para ir a su encuentro, al lugar y hora que se señalará en las próximas horas», indicó el comunicado.

El Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado señaló que con el regreso de Zelaya «lograremos el restablecimiento del orden constitucional, la paz y tranquilidad que tanto anhela el pueblo hondureño».

Contraste


La decisión de volver al país adoptada por el presidente depuesto contrasta directamente con la postura de Micheletti, quien ayer no titubeó al recalcar que «no permitiremos el retorno de Zelaya por haber violado la ley».

En Tegucigalpa, diferentes organizaciones populares realizaron ayer una manifestación frente a la sede del Congreso Nacional, y en San Pedro Sula, norte del país.

En este mismo sentido, el Frente anunció ayer que las mayores movilizaciones se realizarán el jueves y viernes, y que hoy será recibida una comisión europea de derechos humanos para que se informe sobre los abusos cometidos por el régimen de facto. Los principales gremios y sindicatos del país convocaron a un paro nacional para el jueves, día en que además habrá piquetes en las principales rutas y arterias hondureñas.

Agencias Reuters, AFP, DPA, ANSA y EFE

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