9 de enero 2009 - 00:00

Alarma por aumentos del 70% al 400% en tarifas de luz

El público de clase media y alta de todo el país está recibiendo por estos días las facturas de luz con aumentos que van desde el 70% hasta el 400%, lo que está provocando un clima de alarma que recién comienza a advertirse y puede influir en una reducción del consumo eléctrico de los meses que faltan del verano.
Las subas rigen desde el 1 de octubre pasado pero se notan plenamente en las facturas que se reciben ahora, porque fueron anunciadas por el ministro Julio De Vido el 31 de octubre, con retroactividad al 1 de ese mes.
Recién unos días después, el ENRE (Ente Nacional Regulador Eléctrico) aprobó los nuevos cuadros tarifarios, de modo que las distribuidoras eléctricas de todo el país empezaron a emitir facturas con las subas hacia mediados de diciembre.
Por otra parte, el ajuste de tarifas afecta a los consumos superiores a 1.000 kilovatios, quedando afuera los que gastan menos de ese nivel. Como este año a partir de noviembre ya hubo días muy calurosos, muchos consumidores superaron la barrera y empezaron a verse afectados por las subas que reciben ahora.
Al hacer el anuncio, De Vido aseguró que el 92% de los usuarios eléctricos quedaba excluido, pero se puede sospechar que se refería al consumo promedio anual inferior a 1.000 kilovatios por bimestre. En los meses de verano, sobre todo en las provincias más calurosas del país (donde las tarifas ya son mucho más altas que en el área metropolitana), un matrimonio de clase media sin hijos consume más de 1.300 kilovatios por bimestre.
Sólo con un aparato de aire acondicionado con uso de 8 a 10 horas diarias, más una heladera con freezer, un televisor y una computadora, una familia tipo supera los 1.000 kilovatios bimestrales en Capital, Gran Buenos Aires y el interior del país entre noviembre y marzo.
Los números oficiales de suba tampoco coinciden con los cuadros tarifarios aprobados por el ENRE. Se dijo que el ajuste tendría un piso de $ 35 y un techo de $ 412. En la práctica, si se comparan los cuadros tarifarios publicados por el ENRE para octubre en adelante, y el vigente al 30 de setiembre, se pueden obtener los siguientes ejemplos:
Un consumidor residencial de Edesur, con vivienda en la Capital Federal, que gaste 1.001 kilovatios en un bimestre, deberá pagar $ 174,88, lo que significa un incremento del 84% o $ 79,89, porque el cargo fijo pasó de $ 23,18 a $ 25,45, pero el precio de cada kilovatio consumido en el bimestre subió de $ 0,051 a $ 0,101. Como además los impuestos en Capital constituyen el 27,98% de la factura, la carga impositiva pasa de $ 20,76 a $ 38,23.
Un hogar de Capital Federal del área de Edesur con un consumo de 1.800 kilovatios gastará $ 378,44, lo que significa una suba del 141,7% con respecto a los valores vigentes al 30 de setiembre.
Un usuario residencial de Capital en el área de Edenor con un consumo de 1.180 megavatios (clase media típica hoy) gastará $ 182,01 con un aumento del 73%.
Pero una casa de dos plantas en Capital con aire acondicionado central o más de cuatro equipos y con una pileta de natación que consuma 2.800 kilovatios en el área de Edenor deberá pagar $ 886,31 con un alza del 306%.
Se afirma que en algunos edificios de propiedad horizontal de Capital, en tanto, los consorcios estarían recibiendo subas que llegan hasta un 400%.
La situación de sorpresa se debe al porcentaje de los aumentos pero también a la mala comunicación cuando se los anunció, que impidió tomar medidas de precaución. Los ajustes son cobrados por las distribuidoras pero lo percibido se dirige a Cammesa, la empresa que opera el despacho eléctrico y está controlada por el Ministerio de Planificación, porque la intención del Gobierno es bajar en $ 807 millones el subsidio al sistema eléctrico. (En el mediano plazo, se entiende que cuentas más saneadas de Cammesa permitirán mejorar la remuneración de las generadoras).
Hay muy leves diferencias para iguales consumos entre los cuadros tarifarios de Edenor y Edesur, pero esto siempre se dio por la forma de asignar cargos fijos y variables entre universos distintos. Pero sigue habiendo enorme distancia entre lo que pagan usuarios de Capital y Gran Buenos Aires con el interior del país, porque en las provincias las distribuidoras locales aplicaron subas que acá no fueron permitidas para Edenor, Edesur y Edelap, que dependen de jurisdicción nacional. Y a las tarifas provinciales se sumó este aumento en el precio mayorista que alcanza a todo el país. Sin este último incremento, una casa en Corrientes pagaba ya $ 320 por un consumo de 1.390 kilovatios.

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