20 de junio 2018 - 00:00

Alarma a la capital de México la penetración de la violencia narco

El fin de semana aparecieron cuerpos descuartizados en la calle, en lo que fue considerado una “línea roja” por los especialistas.

Ciudad de México - Al menos dos grandes organizaciones del crimen organizado iniciaron una guerra sin cuartel en Ciudad de México, que amenaza con ponerse cada vez más cruenta y salvaje. El encarecimiento de la situación en la capital surge en momentos que el candidato que lidera los sondeos para las elecciones presidenciales del 1 de julio, Manuel López Obrador (AMLO), propuso amnistiar a algunos sectores civiles que se involucraron en el narcotráfico.

Desde hace meses los capitalinos viven jornadas de violencia extrema similares a las que estremecen a otras zonas del país, por el enfrentamiento a muerte entre las organizaciones conocidas como Fuerza Anti Unión de Tepito y La Unión de Tepito, una situación inédita que genera alarma y preocupación.

El caso del hallazgo de restos humanos en la zona de Nonoalco, en el céntrico barrio de Tlatelolco, marcó una especie de "hito" espeluznante en la historia reciente de la metrópoli.

Las autoridades de la capital sostienen que ninguna cámara de seguridad registró el momento en que fueron esparcidos, a pesar de que al menos hay siete instaladas en edificios vecinos, algunas de ellas pertenecientes al sistema gubernamental de vigilancia.

La Procuraduría de Justicia de la Ciudad repitió el gastado estribillo del "reacomodo entre estas organizaciones delictivas" en busca del "control del narcomenudeo" para explicar el problema, aunque no admiten que la inacción del Gobierno también influye en la violencia creciente.

La pugna, de acuerdo con los expertos, es encabezada por Jorge Flores Concha "El Tortas", líder de Fuerza Anti Unión, y Roberto Moyado Esparza "El Betito", de La Unión.

Durante los últimos meses, han mandado matar a sus rivales y han estado esparciendo mensajes intimidatorios en distintas zonas de la capital de 9 millones de habitantes, 20 millones contando la periferia.

"La historia de siempre: a la caída de un capo le sigue la pugna por el botín", afirmó el escritor y periodista Héctor de Mauleón.

"Hay una guerra que está a la vista, mientras la capital parece haberse quedado sin gobierno", señaló De Mauleón.

Sin embargo, el jefe de gobierno de la capital, José Ramón Amieva, advirtió el lunes que "la "batalla contra el narcomenudeo la vamos a ganar" eliminando "los puntos de almacenamiento, distribución y venta de drogas".

Activistas y expertos estiman que las cosas podrían empeorar porque "hay un problema de control en las instituciones de seguridad y justicia" en un contexto de la atomización del poder político", como señaló Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano.

Gabriel Regino, exjefe de la Policía de la ciudad, cuestionó la "falta de conocimiento" y experiencia de las autoridades locales, que no saben cómo combatir al crimen organizado por lo que urgió a la intervención del Gobierno central para evitar que "esto se siga exacerbando".

"Dejar cuerpos desmembrados, no sólo es una afrenta a las bandas criminales que disputan el territorio, es una afrenta a la sociedad, y un evidente reto a las autoridades que no son capaces de contener ni de prever este fenómeno social", señaló.

Agencia ANSA y Ámbito Financiero

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