• CASA DE ELECTRODOMÉSTICOS BONESI SE PRESENTÓ EN CONVOCATORIA. EMITIÓ POR $ 50 MILLONES
Amado Boudou
La convocatoria de acreedores presentada por la casa de electrodomésticos Bonesi mantiene en vilo al mercado local. La gran incógnita por estas horas es si la reestructuración de pasivos que solicita la compañía afectará a las numerosas series de fideicomisos financieros que la compañía emitió para financiarse a través del mercado de capitales.
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El monto en cuestión no es muy significativo: en total los fideicomisos no pagados completamente suman alrededor de $ 50 millones, pero como la compañía se quedó con parte de estas emisiones, en el mercado circularían alrededor de $ 35 millones, o sea menos de 10 millones de dólares. Sin embargo, está en juego cómo tratará la Justicia la figura del fideicomiso, que hasta ahora se mantenía «limpio» en lo que a incumplimientos se refiere.
Entre los inversores damnificados se encuentra la ANSES, a cargo de Amado Boudou, debido a los fondos que en su momento habían volcado en estos fideicomisos las AFJP.
Garantías
En el mercado hay casi $ 11.000 millones colocados bajo el paraguas de fideicomiso financiero. En este esquema, se le dan ciertas garantías al acreedor: la más importante es que aún en el caso de la convocatoria o la quiebra de la empresa, quienes adquirieron los títulos de deuda continúan cobrando normalmente. Al menos mientras los clientes que están pagando los créditos cumplan con las cuotas correspondientes.
Pero este andamiaje quedó bajo un fuerte «stress». Así lo demostró una carta que envió Banco de Valores a la Bolsa porteña ayer a última hora. En esa misiva, la institución -que actuó como fiduciaria en una serie de emisiones de Bonesi- intima a la empresa a efectuar la rendición de cobranzas «que ha incumplido». «En el caso de que Bonesi no regularice la situación en el plazo concedido -agrega- se hará la pertinente denuncia penal y se solicitarán otras medidas en sede judicial, sin perjuicio de impulsar el proceso para su eventual sustitución como agente de cobro».
En una situación parecida se encuentra el Standard Bank, que actuó como agente fiduciario en las últimas emisiones de Bonesi que salieron al mercado. El viernes está programada una asamblea para explicar a los inversores cuál es la situación y si se encuentra o no en condiciones de cumplir los próximos pagos de amortización de capital y renta. La entidad de origen sudafricano quedó, además, como uno de los principales acreedores al quedarse con importantes porciones de las últimas colocaciones del fideicomiso.
La carta documento enviada por Banco de Valores es contundente: «Les advertimos que el estado concursal de esa firma en nada afecta sus obligaciones como agente de cobro, toda vez que esa función es ejercida respecto de créditos -y sus cobranzas- que no integran el patrimonio de Bonesi, sino que corresponden a los fideicomisos financieros».
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