9 de mayo 2014 - 00:00

ALERTA: Vuelven los lobos al barrio sur

Para ellos, el 2013 fue un gran año. Nunca ganaron tanto dinero en la última década. Casi como si hubiesen vivido los gloriosos días de la década del '90, donde fueron retratados con cierta maestría por Jordan Belfort en "El Lobo de Wall Street" e inmortalizados por el personaje interpretado con maestría por Leonardo DiCaprio en la película del mismo nombre. No son fondos buitre, pero sí el paso siguiente. Se trata de los denominados "fondos especulativos" que operan en Wall Street y que casi son eyectados del mercado de valores norteamericano luego de la crisis de 2008.

Revivieron después de unos dos o tres años de peregrinaje en el desierto, desde que los ahorristas se asustaron por la caída de Lehman Brothers y eligieron las opciones más conservadoras posibles. Fueron perseguidos por los exsecretarios de Tesoro de George Bush, Henry Paulson (hasta 2009), y de su sucesor, Timothy Geithner, quienes los señalaban como los verdaderos culpables de la crisis de 2008 por haber promocionado hasta el infinito las compras de las subprime. Sobrevivieron.

Lentamente, al amparo de los mínimos intereses de los bonos de los Estados Unidos y de varios años de préstamos bajos a la industria, frenados por la reserva Federal, comenzaron nuevamente a hacerse visibles con rentabilidades notables entre 2011 y 2012. Finalmente, el 2013 fue su año. Se trata de los 25 presidentes de fondos especulativos que ganaron, según datos privados del mercado de capitales norteamericano, unos 21.200 millones de dólares el año pasado, contra 14.100 millones en 2012, lo que implica un alza de casi 50 por ciento. Prácticamente ninguna de las casas que manejan son conocidas y casi no existían en los noventa, pero ahora son las nuevas estrellas en el barrio sur de Manhattan, Wall Street.

En primer lugar está David Tepper, fundador de Appaloosa Management, que ganó 3.500 millones de dólares gracias a sus inversiones hábiles en compañías aéreas como American Airlines y United Continental Holdings, según una lista confeccionada por Institutional Investor's Alpha. En segundo lugar figura Steven Cohen, fundador de SAC Capital, con 2.400 millones de dólares. Su compañía aceptó en noviembre pagar 1.800 millones de dólares para terminar con demandas por delitos de uso de información privilegiada.

John Paulson, de Paulson & Co., ganó 2.300 millones de dólares; y James Simons, de Renaissance Technologies, 2.200 millones, según esta clasificación.

En 2007, los presidentes más ricos de fondos especulativos habían obtenido beneficios por 25.000 millones de dólares. Ese año las ganancias habían sido récord absoluto, justo un año antes del comienzo de la debacle. Hasta esos años las apuestas de los "Lobos..." se concentraban más que nada en las opciones y derivadas que ofrecía el mercado norteamericano, que generaban, según ellos mismos lo describían, "dólares con anabólicos". Cuando la crisis explotó a su máxima expresión y desde la Reserva Federal y el gobierno de los Estados Unidos comenzaron a mirar hacia Wall Street para ver quién era el culpable del desastre provocado, ya no estaban. Habían vendido todas sus tenencias, especialmente al exterior (se estima que el 35% de los fondos de derivadas y subprime fueron adquiridos por firmas japonesas y otro 30% por bancos europeos). Ahora están de vuelta, con nuevas inversiones estrellas que, de alguna manera indirecta, rozan a la Argentina. Los nuevos "Lobos..." apuestan a los commodities de todo tipo (incluyendo los cereales y oleaginosas como, obviamente, la soja); minerales (creen en el nuevo "dorado" del litio); acciones de empresas energéticas que se animen a apostar en mercados marginales como el Norte de África (hasta hace poco, antes del acuerdo con Repsol, figuraba también Argentina en ese listado); y, dentro de Estados Unidos, nuevas opciones de créditos hipotecarios que a su vez se venden en bolsones de préstamos. Algunos hablan de un mercado que "no aprende". Otros, se regocijan de haber apostado a los nuevos "Lobos..." y estar, otra vez, multiplicando los panes.

@cburgueno

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