4 de abril 2018 - 00:00

Alertan por cierre de garages por el macrocentro peatonal

En el debut de la medida, los estacionamientos recibieron un 40% menos de autos. Quienes quieran ingresar deberán tramitar un permiso que cuesta $1.560. Buscan desalentar el uso del auto.

Confusión. Un agente de tránsito desvía a un automovilista que quiso ingresar al centro. Algunos carteles indicaban la prohibición.
Confusión. Un agente de tránsito desvía a un automovilista que quiso ingresar al centro. Algunos carteles indicaban la prohibición.
"Hay lugar": así rezaban ayer, sin excepción, todos los carteles de los estacionamientos del macrocentro porteño. A las 11 de la mañana comenzó a regir la restricción vehicular para Retiro y el Casco Histórico, la cual se extendió hasta las 16. Lo anunciaban discretos carteles en las esquinas, pero no parecían resultar suficientes para evitar que los automovilistas ingresaran a la zona. Los agentes de tránsito, también un poco desconcertados, eran los encargados de indicar los desvíos.

"La medida afecta a toda la actividad comercial, negocios, oficinas, consultorios. Fue un día nefasto", sentenció Eduardo Sánchez, presidente de la Cámara de Garages y Estacionamientos. Este rubro es uno de los más perjudicados por la implementación de las áreas peatonales. "Como los autos no pueden ingresar, en los garages chicos va a haber cierres o van a echar gente", opinó.

De todas maneras hay excepciones: transporte público y taxis pueden circular por las áreas restringidas las 24 horas. En tanto, los autos particulares pueden tramitar un permiso online por el que tienen que desembolsar $1.560 anuales. De todas maneras, algunos automovilistas manifestaron sus quejas dado que la web del Gobierno de la Ciudad estuvo un tiempo caída.

A partir de mediados de mayo, se instalarán lectores para multar a quienes ingresen al área sin permiso. Por ahora se dará unos días de respiro ya que la implementación peatonal en el casco histórico está en plena etapa de prueba.

"Un día normal ingresan 160 autos, hoy (por ayer) lo hicieron sólo 100", explicó el encargado de un estacionamiento ubicado en Balcarce e Yrigoyen. En tanto, en la cuadra siguiente el panorama parecía aún más desalentador: "Los dos pisos de arriba están completamente vacíos, hoy vino un 40% menos de autos", dijo el empleado de un estacionamiento. Los únicos que se verán beneficiados por la medida son los garages aledaños que quedaron fuera del área peatonal. Aunque en un futuro, cuando se amplíe la zona, quizás entren en la misma bolsa.

Muchos automovilistas optarán probablemente por dejar sus autos en Puerto Madero y caminar. Aunque la zona también está caótica para estacionar por las obras del Paseo del Bajo.

El área restringida, que ya abarca 213 cuadras -86 de Microcentro y 127 de Retiro y Casco histórico-, se extenderá a 259 en octubre.

Los dueños de los garages ya se agarran la cabeza, pensando en julio de 2019, cuando la restricción vehicular amplíe su horario de 9 a 18. "Sólo un tercio de la capacidad de los garages se ocupan con abonos mensuales, si sacas a la gente que viene por el día se pierde mucha plata...", dijo Daniel, empleado de otro garage de la zona.

En los comercios, si bien algunos ven la medida como un beneficio, también reconocen que complica a los proveedores que tendrán que tramitar el permiso o ir más temprano a la zona.

Inspirado en varias ciudades europeas, Rodríguez Larreta tomó como ejemplo a Madrid, Londres y París que ya aplican este método peatonal. Con el afán de reducir las emisiones de CO2 y darle prioridad a transportes más sustentables, como la bicicleta es que se copia este estilo de ciudad. La abismal diferencia con éstas es que sus redes de subte son mucho más abarcativas y su transporte público más eficiente. Todavía la Argentina dista mucho de ese primer mundo.

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