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Alivia a Kirchner un traspié disidente
Eduardo Duhalde
Solá podría dar alguna respuesta. Gambetea la cercanía excesiva con el caudillo de Lomas pero fue a disertar al MPA y aceptó, por otro lado, que Gerónimo «Momo» Venegas, jefe de las 62 Organizaciones y UATRE, sea uno de los pilares de su armado territorial.
Venegas suele autoevocar su lealtad a Duhalde, con quien ni en la peor hora -marcada por el momento de máximo poder de Kirchner- rompió la relación política. Pocos pueden decir lo mismo. Eso explica, por otro lado, la condena que Olivos hace pesar sobre el sindicalista rural.
Ayer, el comité organizador de frustrado acto aportó otro elemento a los motivos de la suspensión. «A ocho días del encuentro, nos dijeron que no nos alquilaban el predio», difundió ayer la novedad Miguel Angel Toma, uno de los armadores de la cumbre.
Esa notificación permite lecturas subterráneas: Parque Norte pertenece al gremio mercantil, que comanda Armando Cavalieri, uno de los «gordos» que regresó en julio a la CGT oficial que conduce Hugo Moyano y lo hizo luego de una mediación de la Casa Rosada.
Sin decirlo con todas las letras, se dio a entender que existió una presión de la Casa Rosada o, como mínimo, Cavalieri se movió de memoria en la dirección que, supuso, agradaría al gobierno. «No hay tiempo para buscar otro lugar», fue el lamento de los anti-K.
Durante el fin de semana, había continuado la redacción de un documento que expondría una línea extrema contra Kirchner con el aporte de Ramón Puerta, los hermanos Rodríguez Saá, Luis Barrionuevo y el duhaldismo activo, donde operan Toma y Carlos Brown, entre otros.
Pero al inicio de la semana, entre los ruidos internos y la falta de espacio, el show comenzó a declinar y ayer se lo dio oficialmente por desactivado. «La idea sigue en pie y la vamos a retomar el 20 de febrero en Mar del Plata,» transmitió a caudillos y punteros Puerta.
Sin embargo, las incompatibilidades que alumbró este ensayo, persisten y, quizá, continúen dentro de tres meses. De hecho, una posible alquimia entre los ejes Macri-Solá y Duhalde-De Narváez aparece, a simple vista, si no imposible al menos improbable.
La traducción es simple: la «mesa de coordinación» que el PJ anti-K gestó en el Congreso y que tuvo como instancia de presentación la salida de Solá como cabeza de un grupo de ocho diputados, pero se amplió a 22 disidentes, no logra romper las fronteras legislativas.
El cortocircuito se produce por la discordancia entre Solá y Francisco de Narváez, que a pesar de tener -el segundo más abiertamente que el primero- teléfono abierto con Duhalde, colisionan cuando se proyecta un armado electoral para 2009 que ambos quieren encabezar.
Por lo pronto, De Narváez prepara su campaña de verano para sostener bien alto su postulación como primer diputado nacional en las legislativas del año próximo. A su vez, Duhalde mandó ayer a su esposa, Chiche, a clausurar la temporada 2008 del MPA.
En otro plano, pero con un alto nivel de conflicto, opera el vínculo Duhalde-Macri. El porteño insiste en mantenerse a distancia prudencial del lomense.
P.I.


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