8 de diciembre 2011 - 00:00

Alivio: compró el Central u$s 100 M

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno
El Banco Central comenzó a recuperar reservas. En lo que va de diciembre, las compras en el mercado de contado suman u$s 170 millones. Ayer adquirió u$s 100 millones para evitar que el dólar mayorista siga en baja y pudiera cerrar a $ 4,279.

Esta estrategia de mantener a la divisa controlada tiene sus costos porque la calma se logra a través de las presiones a empresas e importadores para alejarlos del mercado mayorista. El problema es que hay atrasos con proveedores del exterior y las casas matrices han debido resignarse a que las filiales argentinas no les remesen las utilidades. Además, se notan faltantes de productos importados, en particular insumos esenciales para la producción.

Pero como lo que le importa al Gobierno es la imagen de tranquilidad y no que estas medidas ahuyenten a los inversores genuinos y aceleren la salida de capitales, el esquema llevado adelante por Guillermo Moreno, el secretario de Comercio, se considera exitoso.

La rueda tuvo algo distinto a las anteriores: el monto de negocios se duplicó a pesar de las restricciones oficiales. Esto se debe a las compras del Central y a que hay más exportadores liquidando divisas. La ausencia de compradores privados permite manejar a la mesa de dinero del Central, la plaza a su antojo. Por caso, el dólar abrió a $ 4,2850 y cuando llegó a $ 4,277, la mesa de dinero de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont arrasó con los «offer» (oferta) que estaban en la pantalla. De esta manera compró u$s 100 millones y permitió que el dólar cerrara al mismo precio que el día anterior, $ 4,279. Esta vez el Banco Central se mantuvo alejado del mercado de futuros. La ausencia de presiones compradoras le permite elegir las estrategias con cierta comodidad.

A pesar de las restricciones el mercado marginal se mueve pero con un abanico de precios va desde $ 4,60 hasta $ 4,77. El «blue» no tiene un precio único porque todo está muy disperso, es un mercado desorganizado y bajo estricta vigilancia. El «contado con liquidación», el dólar que se utiliza para fugar divisas, perdió 4 centavos y cerró en $ 4,6550.

Los bonos, en tanto, padecieron el freno de los mercados del exterior. La espera a lo que suceda el fin de semana en la cumbre de Europa va a encontrar a la plaza argentina sin actividad por los feriados de hoy y mañana.

Por eso los precios de los títulos públicos estuvieron tan erráticos. Lo más destacado fue el crecimiento de más del 40% de los negocios donde las operaciones alcanzaron casi a $ 1.600 millones.

El cupón PBI en dólares que había sorprendido el día anterior con una suba del 2,11%, padeció una fuerte toma de ganancias y cedió un 1,77%. En cambio, el emitido en moneda local pudo anotar un alza del 1,13%. Todo esto sucede a días de que paguen la renta por el crecimiento de la economía del año pasado.

Otro título destacado fue el Bonar X, un papel mediano en dólares con una renta del 10,65%, que subió un 0,77%. Hay inversores que han vuelto a tener en cartera a este título que perdió mucho terreno durante noviembre.

Entre los más golpeados, está el Bocon PR 13, un bono mediano que indexa por el CER y tiene un rendimiento de alrededor del 26%. Este título el día anterior subió más del 4% producto de compras especulativas. Los operadores en 24 horas salieron del bono y provocaron una baja del 2,81%.

Para los inversores argentinos hay una pausa obligada hasta el lunes, pero todos estarán pendientes de la cumbre europea del fin de semana donde se esperan novedades fiscales y de alivio para los países más endeudados. La Argentina depende de lo que suceda acá. Los títulos y acciones están atados a lo que se viene en los mercados del mundo.

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