27 de septiembre 2013 - 00:45

Amenaza Griesa con otro juicio: Repsol vs. Chevron

• Podría perjudicar el acuerdo en la Argentina por vaca muerta. Apadrina Elliot

Copy de la disposición de Griesa por la que le pide a Repsol que amplíe la información en perjuicio de Chevron.
Copy de la disposición de Griesa por la que le pide a Repsol que amplíe la información en perjuicio de Chevron.
El juez Thomas Griesa está a poco de incorporar un nuevo juicio contra la Argentina, por fuera esta vez del caso de los fondos buitre. El magistrado avaló una presentación de Repsol contra Chevron, y le pidió que amplíe los datos en contra de la compañía norteamericana, a la que acusa de estar en convivencia con el Gobierno argentino desde antes de la renacionalización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). Según la presentación de Repsol, la petrolera que se asoció recientemente con YPF para comenzar a explotar el yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén, planificó esta acción desde antes que el Gobierno de Cristina de Kirchner anunciara públicamente la salida de la empresa española. En esa postura, la Argentina avanzó "envalentonada" en la renacionalización porque tenía el "confort" de saber que en gateras existía un acuerdo cerrado con la norteamericana.

Concretamente, la figura jurídica que presentó Repsol ante el tribunal de Griesa es contra Chevron y se basa en la supuesta "interferencia ilegal" o "intervención ilegal", al asegurar que mucho antes del anuncio de la reestatización de YPF en abril de 2012 la petrolera norteamericana ya tenía cerrado el acuerdo con el Gobierno argentino; con lo que como mínimo "colaboró para que la empresa española sea eyectada de la mayoría accionaria. Según asistentes jurídicos cercanos al Gobierno argentino que trabajan en Nueva York, probar esta "interferencia legal" sería "realmente difícil y complicado" y dependería más bien de la buena voluntad del juez para abrir la causa y luego resolverla. Incluso aseguran las fuentes, que en situaciones normales un caso como éste, para poder tener espacio en un tribunal como el de Griesa, demandaría pruebas contundentes de antemano, que Repsol no habría aportado.

Es aquí en donde empiezan las sospechas desde el Gobierno argentino. Se asegura que fue el fondo buitre de Paul Singer, NML Elliot, el que le allanó el camino (al menos informativo) a Repsol para que sea en el tribunal de Griesa donde la causa pueda avanzar. Elliot es el fondo buitre que ganó (junto con otros acreedores) las dos primeras instancias del juicio en Nueva York, que desde mañana comenzará a ser analizado por la Corte Suprema para resolver si lo toma o lo rechaza. Es además el fondo que logró en Ghana que se embargue durante meses la Fragata Libertad en el puerto de Thema.

La otra sospecha que nace en Buenos Aires, es que el juez habilita la ampliación del pedido de informes a Repsol a partir de la animadversión contra la Argentina que mantiene desde que el Gobierno de Cristina de Kirchner le advirtió que no aceptaría ninguno de sus fallos si éstos eran adversos.

Si prospera el caso habilitado ayer, y si Chevron obtuviera un resolución negativa de parte de Griesa, sus bienes en los Estados Unidos podrían ser embargados como parte de la indemnización que Repsol le reclama a la Argentina por la renacionalización. Además Griesa le podría aplicar una multa multimillonaria. De todas maneras los asesores legales de la Argentina afirman que la "interferencia legal" es más que difícil de probar; y que si Griesa habilita el caso y le da la razón a Repsol, igual hay instancias de apelación donde el marco con el país sería más razonable.

El problema real de la cuestión, es que un caso abierto en este tribunal neoyorquino de primera instancia sería una pésima imagen para YPF en tiempos donde debe encontrar más socios como Chevron para desarrollar Vaca Muerta.

Griesa le rechazó a Repsol un segundo planteo, que apuntaba a denunciar como "nulo" el acuerdo entre YPF y Chevron por unos u$s 1.200 millones, por considerar que la empresa había sido expropiada "ilegalmente". También desestimó uno de los razonamientos en los que Chevron basaba su defensa, por el cual sostenía que la expropiación de YPF era una decisión de un estado soberano y por lo tanto solamente podía ser enjuiciado en el país en el que se había producido.

Dejá tu comentario