- ámbito
- Edición Impresa
América Latina despide al pastor que no la sedujo
En América Latina reside aproximadamente la mitad de los casi 1.200 millones de católicos que hay en el mundo, como consecuencia de la evangelización emprendida por españoles y portugueses desde el descubrimiento del continente.
En sus casi ocho años de pontificado, Benedicto XVI hizo sólo dos viajes a Latinoamérica, donde la religión católica sigue siendo mayoritaria, pero el número de fieles está en descenso y hay un avance de iglesias que se autodenominan «cristianas».
Latinoamérica fue un referente durante el pontificado de Juan Pablo II, que hizo su primer viaje fuera de Italia a esa región, a la que volvió otras 17 veces más en 26 años.
«Este es un momento que nadie esperaba», dijo en conferencia de prensa Orani Tempesta, arzobispo de Río de Janeiro. En México, la arquidiócesis admitió estar «en shock» por la noticia del Pontífice, aunque justificó plenamente su decisión.
Para el presidente chileno Sebastián Piñera, la salida del Papa es «un acto de coraje y consecuencia» porque Benedicto XVI «es el vicario de Cristo en la Tierra y tiene la responsabilidad de conducir la Iglesia», por lo cual debe mantener un «completo dominio de sus facultades».
En la misma línea, el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, expresó ayer la «solidaridad y respeto de su Gobierno por la decisión anunciada por el papa Benedicto XVI». Peña Nieto recordó además que «Benedicto XVI siempre ha sido amigo de México y portador de mensajes de paz y reconciliación», según destacó la agencia Notimex. Por su parte, la Argentina afirmó que no se pronunciará al respecto.
Agencias DPA y Reuters


Dejá tu comentario