19 de julio 2018 - 00:09

AMIA: investigan documentos de inteligencia que mencionan a Rabbani

A 24 AÑOS DEL ATENTADO, INTENTAN RECONSTRUIR TRAMA OCULTA POR UNA DÉCADA - Trabajo minucioso de UFI AMIA explora todas las pistas abiertas, pero a paso lento. Juicio por encubrimiento, ausente del acto oficial. Telleldín, nuevamente al banquillo por “acondicionar” la Trafic. Confirmado: Argentina no protesta por iraní recibido en Rusia.

Presentes. Marcos Peña y Gabriela Michetti representaron al Gobierno en el acto de ayer ante la AMIA.
Presentes. Marcos Peña y Gabriela Michetti representaron al Gobierno en el acto de ayer ante la AMIA.
Una comunicación de la SIDE, fechada en 1997, tres años después del atentado a la AMIA y dirigido a servicios de inteligencia extranjeros, confirmaba a Mohsen Rabbani -consejero cultural de la embajada iraní- como el enlace de espionaje de Irán en el país. Y arriesgaba la posibilidad de pagarle (con fondos reservados) en caso de que no quisiera abandonar la Argentina. Es uno de los interminables documentos, confusos, sin firma ni membrete y con lagunas sintácticas que forman parte de la información desclasificada que está siendo revisada minuciosamente por el Grupo Especial de Relevamiento y Análisis Documental que intenta reconstruir un rompecabezas. Los hallazgos marcan avances y retrocesos, pero continúa girando en torno de la posible pista que apunta a Hezbollah como responsable del atentado, algo que no cambió desde hace 24 años, cuando se planteó -luego de un viaje relámpago del exjuez Juan José Galeano y una reunión con Carlos Menem- como la hipótesis principal. El FBI envió un informe (no concluyente) sobre rastros genéticos encontrados en un resto de chapa que recubría -del lado del motor- el "torpedo" que habría pertenecido a la Trafic utilizada como coche-bomba. No coincide con el ADN de los hermanos de Hussein Berro, el supuesto suicida. Sin embargo, las opciones siguen abiertas: el Equipo Argentino de Antropología Forense perfiló los rastros con origen en Medio Oriente. Más difícil es poder analizar las mínimas muestras que aparecen en un pedal.

Todos los avances en la causa principal que investiga lo ocurrido ayer hace 24 años son magros en comparación con el reclamo permanente de justicia de los familiares. De todas formas son constantes si se los compara con el parate absoluto que muestra el pedido judicial para que declaren los acusados iraníes imputados como autores ideológicos. El último affaire con Rusia por la detención y extradición ignorada para Alí Akbar Velayatí, demostró cómo no habrá estridencias internacionales ni ruptura de relaciones para un tema que no forma parte de la agenda de Estado, más allá de lo declamativo. Entre funcionarios judiciales cayó como piedra que el presidente Mauricio Macri se excusara ante la dirigencia comunitaria de AMIA y DAIA por la "burocracia judicial" que impidió una eventual detención. Justamente ocurrió lo contrario con Cancillería de testigo. Las instituciones cumplieron su papel y simularon creerle el argumento al Gobierno mientras en la tarima oficial volvieron a "requerir" a las autoridades un esfuerzo para hacer comparecer a los acusados. El acto tuvo altas dosis de tibieza y de temas eludidos como el inminente desenlace del juicio oral por el encubrimiento, cuyo epílogo es la certeza de que hubo una década en blanco por las diversas capas de desvíos que acumuló el expediente.

Como informó Ámbito Financiero, ni las alertas rojas ni los pedidos de captura gravitan ya en el escenario real de la geopolítica. El Gobierno -antes de sucumbir a las internas- había amagado con la posibilidad de un juicio en ausencia, previo a romper con Mario Cimadevilla y disolver la unidad especial AMIA. Un importante hombre de la DAIA había redactado el proyecto destinado a reformar el marco legal y permitir lo que la ley hoy no habilita. Familiares de las víctimas debieron oír de parte de funcionarios desconectados del devenir de la causa que podría volver a analizarse el rol de los policías bonaerenses acusados por Galeano de haber sido el nexo local para la voladura.

No es el único frente judicial que se abrió como un ramillete. El encubrimiento derivado del primer juicio oral tiene un paquete de 10 causas conexas con diversos imputados en roles secundarios. El 6 de marzo próximo, el Tribunal Oral Federal N°3 sentará nuevamente a Carlos Telleldín en el banquillo por el acondicionamiento y entrega de la Trafic. La tarea no es sencilla: demostrar que el exreducidor preparó la camioneta a sabiendas de que iba a ser utilizada para el atentado. El terreno pantanoso sobre la conexión local vuelve más difícil el proceso para la fiscalía. Carlos Corach y los exsecretarios de Galeano permanecen en el tironeo sobre su presunta responsabilidad en las maniobras.

Los discursos del acto oficial sobrevolaron los únicos dos temas que unifican las expresiones de la Casa Rosada y la dirigencia comunitaria en materia judicial: el Memorándum de Entendimiento con Irán -por el que irá a juicio Cristina de Kirchner- y la muerte del fiscal Alberto Nisman.

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