La concesionaria del aeropuerto de El Calafate anunció ayer que invertirá cerca de u$s 2,5 millones en la refacción de la terminal aérea santacruceña. La empresa London Supply (que encabeza Teddy Taratuty) también opera el aeropuerto de Ushuaia y la zona franca de Iguazú.
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Ambas terminales aéreas --también la de Punta del Este, que London Supply le vendió a Aeropuertos Argentina 2000 en enero de este añofueron diseñadas por el célebre arquitecto oriental Carlos Ott.
Entre las mejoras anunciadas se cuentan una nueva planta de tratamiento de efluentes, la ampliación de la playa de estacionamiento y de la salas de embarque ubicadas en planta alta, para poder procesar a más pasajeros.
«Si bien es cara y es parte de un proyecto mucho mayor, se trata de una obra provisoria», dijo a este diario Horacio Iriart, director de London Supply. Sucede que la concesionaria y el gobierno de Santa Cruz habían pactado triplicar la capacidad del aeropuerto de El Calafate, una obra que costará unos u$s 20 millones. La crisis y algunas trabas burocráticas retrasaron el inicio de estas obras, pero el gobierno está avanzando en la ampliación de la pista y la plataforma (el estacionamiento de los aviones), que están casi concluidas.
Sin embargo, esto no sirve de nada si la terminal no tiene capacidad de recibir y despachar a los pasajeros que traerían ese mayor número de aeronaves.
El ejecutivo reconoce que «hoy no podríamos procesar cinco aviones a la vez; podemos hacerlo con tres, pero con una calidad de servicio regular. Ahora, con la ampliación planificada -obras que están previstas en el proyecto mayor-podremos atender a tres aviones al mismo tiempo con una calidad que puede calificarse de buena».
Previsiones
La coyuntura, de algún modo casi perverso, parece ayudar a London Supply: informa Iriart que «en noviembre-diciembre tuvimos 15% menos de pasajeros en nuestros tres aeropuertos (El Calafate, Ushuaia, Trelew) y las previsiones son que el número seguirá cayendo. Eso, de algún modo, disimulará la falta de obras». Cabe apuntar que buena parte de la ampliación debería ser sufragada con fondos públicos, que el gobernador santacruceño Daniel Peralta, no parece dispuesto (o en condiciones de) desembolsar.
«Ante la demora en definir la ampliación grande, optamos por avanzar con esta obra para mejorar el servicio, hasta que podamos concretar la definitiva», dice Iriart, que sin embargo declina decir por qué la provincia no avanza con el proyecto.
Iriart también dice que en pocas semanas inaugurarán la ampliación del aeropuerto de Ushuaia, en la que aplicaron $ 25 millones (unos $ 6 millones más que lo previsto), y que en marzo arrancarán con las obras de Puerto Pañuelo en Bariloche, la pequeña terminal de barcos de paseo frente al renovado hotel Llao-Llao. Allí «cobraremos un derecho de embarque, y también una comisión por la venta de entradas a los parques nacionales».
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