Río de Janeiro - La Fiscalía anunció ayer la rescisión del acuerdo por el que concedió varios beneficios a uno de los propietarios del gigante grupo cárnico JBS por su colaboración en investigaciones por corrupción que salpicaron a cientos de políticos en Brasil, incluyendo el presidente Michel Temer.
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La rescisión de la delación premiada con Wesley Batista, controlador junto con su hermano Joesley del grupo JBS, fue anunciada ayer por la procuradora general de la República, Raquel Dodge, quien alegó que el empresario "omitió de forma intencional en sus delaciones otros hechos criminales de los que tenía conocimiento". El ministerio público descubrió que Wesley Batista omitió además información sobre los servicios jurídicos que recibía ilegalmente de Marcelo Miller, en la época uno de los fiscales que integraban el grupo que investigaba las denuncias de corrupción.
Pese a que el acuerdo quedó inmediatamente suspendido, la decisión final depende del magistrado Edson Fachin, el juez instructor en el Supremo Tribunal Federal (STF) de los procesos abiertos contra autoridades con fuero privilegiado que fueron denunciadas por los dueños de la JBS y a quien la Fiscalía presentó una petición para que refrende la rescisión del acuerdo. Los hermanos, propietarios de uno de los mayores grupos de producción y exportación de carnes del mundo, recibieron diferentes beneficios. Entre ellos, el perdón judicial y la posibilidad de mantener sus bienes como parte de un acuerdo de colaboración con la Fiscalía por el que denunciaron a 1.820 políticos a los que les pagaron sobornos.
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