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Anunció Humala un gabinete pro mercado
Ollanta Humala anunció el miércoles por la noche un gabinete liberal y moderado que abre la puerta a quejas de sector ideologizado de su alianza.
El mandatario electo anunció la noche del miércoles que su mano derecha, el empresario Salomón Lerner Ghitis, será primer ministro (jefe de Gabinete) y que Luis Castilla, un conocido ortodoxo y respetado por el mercado financiero local e internacional, se desempeñará como su ministro de Economía y Finanzas. Castilla fue hasta hace días viceministro de Hacienda de Alan García y es un reconocido promotor de la actividad privada y el retiro del Estado, principios antagónicos de los sustentados por Humala en su ascenso político. Asimismo, se informó que el sociólogo Rafael Roncagliolo dirigirá la cartera de Relaciones Exteriores y que el ingeniero Carlos Herrera jurará como ministro de Energía y Minas. Si bien Roncagliolo había sido reconocido como un referente de centroizquierda y un activo militante antifujimorista, en la pasada campaña electoral promovió el voto por Keiko Fujimori para frenar el riesgo «autoritario» que, a su entender, representaba Humala. El futuro canciller es también jefe de la organización Transparencia Internacional.
«Lo que estamos haciendo nosotros es organizar un Gobierno de concertación nacional», afirmó Humala al presentar su gabinete. «Lo que planteamos es reconocer las cosas buenas que se han venido haciendo, como, por ejemplo, la estabilidad macroeconómica y una política monetaria que ha dado tranquilidad al país», dijo el exmilitar que asumirá el poder el 28 de julio.
Con respecto al próximo primer ministro, el empresario Lerner es considerado como la persona más cercana a Humala después de su esposa Nadine. Lerner -poderoso y de bajo perfil- fue el estratega detrás de la campaña electoral.
Por otra parte, Humala designó a Carlos Herrera como ministro de Energía y Minas, otra de las carteras vitales, dado el aporte de esta industria al crecimiento del país. Por lo pronto, Herrera, exministro del Gobierno de transición de Valentín Paniagua, afirmó en una entrevista que el próximo Gobierno concertará con las mineras la creación de un nuevo impuesto a las ganancias extraordinarias en el sector.
«Aquí no se trata de que el gabinete es de izquierda o de derecha; el gabinete es todo el Perú», dijo Humala. En suma, el presidente electo anunció ocho ministros de un equipo de Gobierno conformado por 17 funcionarios, algunos de ellos colaboradores del expresidente Alejandro Toledo.
Entre ellos, el titular de la Producción, Kurt Burneo -quien hasta hace algunos días era la cara más probable para el Ministerio de Economía-, y el ministro de Defensa, Daniel Mora, un general retirado del Ejército y cercano asesor de Toledo.
Los anuncios de Humala podrían reactivar la inversión privada en Perú, que se había frenado en los últimos meses y con ello desacelerado el crecimiento económico, a la espera de mayores señales de que su Gobierno no cambiaría el rumbo.
«Los temores sobre las credenciales económicas del señor Humala parece que fueron exagerados, y las recientes designaciones ortodoxas lo confirman», afirmó el economista Michael Henderson, de Capital Economics Ltd.
El domingo, Humala había dado la primera sorpresa al anunciar la permanencia del economista Julio Velarde como jefe del Banco Central, desde donde fue elogiado por mantener la inflación a raya en medio de la fuerte expansión económica local.
Humala afirmó que en su primer mensaje a la Nación en el Congreso, el 28 de julio, anunciará sus programas sociales, los que «serán viables» con la política fiscal. «Cada uno de los que integra el gabinete está comprometido en ese cambio y qué mejor que hacerlo con gente de lo que hoy se llamaría sector conservador o sector ortodoxo», afirmó.
Para contener protestas sociales que en la gestión de García causaron más de 110 muertos, los programas sociales de Humala requerirían de arranque al menos unos u$s 4.300 millones, poco más de 4 puntos porcentuales del Producto Bruto Interno (PBI).
La economía de Perú creció a una tasa promedio de casi un 6% anual en la última década, pero la pobreza aún alcanza a vastos sectores del Gran Lima, y de la selva y la montaña en el norte y el sur.
Agencias Reuters, EFE y AFP,
y Ámbito Financiero


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