- ámbito
- Edición Impresa
Aparece AMIA en pesquisa en EE.UU.
• REVELARON CONTACTOS DE UN SOSPECHOSO DEL ATAQUE CON FUNCIONARIO IRANÍ INVESTIGADO EN LA ARGENTINA
Al declarar ante el Tribunal Federal de Distrito en Brooklyn, Kadir negó en un primer momento ser responsable de esos informes, pero terminó admitiéndolo cuando lo confrontaron con ese material escrito a mano. Dijo que no se trataba de informes de espionaje, sino escritos dirigidos a promover la cultura del islam usando como base información recogida de los diarios.
«¿Es justo decir que usted es un espía para el Gobierno iraní?», preguntó Marshall L. Miller, el principal fiscal federal en el caso según el relato de The New York Times.
«No, señor», respondió Kadir, un musulmán converso que fue alcalde de la segunda ciudad más grande en Guyana antes de ser representante en el Parlamento de ese país.
Admitió que había viajado dos veces a Irán y que mandó a varios de sus hijos a ese país para recibir formación religiosa. La fiscalía le señaló que había mantenido comunicaciones en varias ocasiones con Mo-shen Rabbani, el diplomático iraní que está acusado de dirigir el ataque terrorista contra la AMIA en 1994.
Kadir fue detenido hace tres años, cuando viajaba hacia Irán portando una notebook que contenía entre sus archivos fotografías de él y sus hijos posando con armas de fuego. Dijo que estaba celebrando el aniversario de la muerte del ayatolá Khomeini y que las armas eran de juguete. «Mi relación con Irán es que Irán es un centro de enseñanza religiosa», afirmó ante el tribunal.
Estas revelaciones convirtieron a Kadir en el centro de la pesquisa sobre un complot para hacer estallar tanques de combustible en el aeropuerto Kennedy, donde solía trabajar como controlador de cargas. Hasta ahora, el centro de la investigación era otro sospechoso, Russell Defreitas, acusado como autor intelectual de ese intento de atentado.
Kadir negó cualquier implicación en el complot terrorista y dijo que fue abordado por el Sr. Defreitas. Le preguntaron por qué no rechazó el plan y no supo dar respuesta, según The New York Times, salvo que creyó que podría lograr apoyo financiero para su mezquita.

