Apatía por el Mundial: ya comienzan a rebajar entradas

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Para la FIFA, el Mundial de Sudáfrica 2010 ya está amortizado, de eso no hay dudas. Los derechos de televisión, la apertura de mercados (en Sudáfrica habrá selecciones de los cinco continentes participando por cuarta vez en la historia) y ni hablar de los sponsors, ya que acaban de sumar a los patrocinadores ya tradicionales a Yingli Solar -una empresa proveedores de paneles solares-, lo que constituye un hecho histórico: es la primera empresa china que apoyará una Copa del Mundo.

Sin embargo, en la FIFA, la preocupación crece a casi cien días de la inauguración de la decimonovena edición del Mundial, ya que los volúmenes de venta de entradas no se acercan a lo estimado, lo que obligó a una rebaja considerable de los valores estipulados.

Posible aumento

Por ejemplo, los ticketes por los cuales había que erogar originalmente una cifra de 840 rands sudafricanos (81 euros) ahora podrán conseguirse por escasos 140 rands (13 euros). Éstas son las ubicaciones de precios intermedios (las de categoría 2 y 3); las de la categoría 4 es probable que sufran un aumento, aunque es posible que sean destinadas pura y exclusivamente para los ciudadanos sudafricanos, que se han encontrado con un inconveniente extra para poder adquirir sus entradas.

Hasta ahora, la compra era exclusivamente en el site de la FIFA, pero más de la mitad de la población de Sudáfrica no tiene ni computadora ni tarjeta de crédito.

Esta medida de abaratamiento no pasa sólo por lo económico, sino también por la imagen, que para la FIFA es todo. «No podemos permitirnos una Copa del Mundo sin hinchas que acudan a los estadios», dijo el secretario general de la entidad, Jerome Vaicke; por eso los boletos que habían destinado para que sean comercializados por las agencias de turismo y que todavía no fueron adquiridos serán los que vayan a manos de los fanáticos locales, para que se cumpla con otro de los objetivos de los organizadores: que en la mayoría de los partidos haya espectadores locales.

La comparativa con el Mundial de Alemania 2006, en cuanto a la expectativa, es elocuentemente menor. Desde la Argentina partieron 6.000 hinchas a alentar a la Selección que dirigía José Pekerman (otros miles llegaron de otros países) y que vieron frustrado su sueño en Berlín en los penales ante los locales. Para Sudáfrica se estima que serán solamente 3.000 los que acompañen al equipo de Diego Maradona. Pero con un dato determinante: muchos optarán por un recurso inédito para un Mundial: viajarán exclusivamente para cada partido de la Argentina. Para esta opción de ida y vuelta en chárter partirán la tarde anterior a cada encuentro y regresarán inmediatamente después de los partidos, incluyendo un city tour por la sede ocasional y el almuerzo del día del encuentro. Todo, por módicos 2.700 dólares.

Hasta aquí han vendido un poco más de dos millones de entradas de los 2.900.000 que habían planificado tener ya ubicados, y la FIFA también ha admitido que los visitantes al territorio sudafricano para ver el Mundial serán solamente 350.000, es decir, 100.000 menos que los esperados. La crisis económica de 2009 ha afectado las ventas de las entradas de lujo (al menos en un 50%, según Vaicke), pero las razones no son solamente monetarias. El tema de la seguridad es un punto en contra cuando se piensa visitar el continente africano, y el atentado que sufrió la Selección de Togo en ocasión de la Copa africana de fútbol que se realizó en Angola en enero pasado es tenido en cuenta por quien quiera estar presente en Sudáfrica 2010.

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