La decisión de la magistrada, que representa una gran victoria para el Gobierno estadounidense, fue calificada ayer por el CEO de Apple, Tim Cook, como "un paso sin precedentes" que "amenaza", insistió, la seguridad de los clientes de la compañía. "Nos oponemos a esa orden, que tiene implicaciones más allá del caso legal en cuestión", subrayó el sucesor de Steve Jobs. "No tenemos simpatía por los terroristas", escribió Cook en un comunicado en la página web de Apple. Y aclaró que "estamos desafiando la solicitud del FBI con el más profundo respeto por la democracia estadounidense y amor por nuestro país".
Para el ejecutivo, la sugerencia del Gobierno de que la herramienta creada para desbloquear el iPhone se utilizaría sólo una vez "no es cierta. Una vez creada, la técnica podría utilizarse una y otra vez en muchos dispositivos", advirtió, señalando que sería el equivalente a "una llave maestra capaz de abrir cientos de millones de cerraduras, desde restoranes y tiendas a casas".
"Ninguna persona razonable consideraría que eso es aceptable", hizo hincapié el directivo de Apple en la misiva dirigida a los clientes de la empresa. Recordó que lo que quiere el FBI es que Apple cree una nueva versión del sistema operativo del iPhone que esquive funciones de seguridad importantes y se instale en el teléfono del tiroteador de San Bernardino, cuya acción es investigada por la Policía como un acto de terrorismo. "Oponerse a esta orden no es algo que hacemos a la ligera. Debemos enfrentarnos a lo que creemos que es una extralimitación del Gobierno de Estados Unidos", afirmó Cook.
En tanto, el Departamento de Justicia estadounidense dijo que lo que le pidió a Apple es acceder a un único aparato, y no que rediseñe sus productos o "cree una nueva 'backdoor' (puerta trasera) a sus productos". Lo informó Josh Earnest, portavoz de Casa Blanca.
Google y Apple, que desarrollan los sistemas operativos utilizados en el 96% de los teléfonos del mundo, anunciaron en 2014 que habían rediseñado su software con un sistema de código que les impedía desbloquear sus propios teléfonos. Esa decisión desató la furia de fiscales que quieren que las dos empresas creen una especie de llave maestra para "piratear" los dispositivos en caso de necesidad.
| Agencias EFE y ANSA |

