1 de octubre 2010 - 01:46

Apuesta Macri: $ 5.000 M en corte de cintas en 2011

Pero sube impuesto y emite bonos. Gastará $ 25.000 M Presupuesto electoral, sin aumento de sueldos

Mauricio Macri junto al ministro Guillermo Montenegro, durante la presentación de un plan integral de seguridad para el barrio porteño de Caballito.
Mauricio Macri junto al ministro Guillermo Montenegro, durante la presentación de un plan integral de seguridad para el barrio porteño de Caballito.
Mauricio Macri tiene previsto distribuir $ 5.000 millones en obras el año próximo, y la mayor parte la dedicará al rubro Movilidad Sustentable -subtes, pavimentos, veredas- y a infraestructura escolar. Calculó para eso un índice de inflación y crecimiento en sintonía con el país, del 15,7%, pero le agregó un 2% de optimismo. Así llega a un cálculo de $ 25.400 millones, un 23% más que este año. Pero para cumplir sus propósitos, Macri está dispuesto a arriesgar en varias iniciativas. Una es el aumento en las boletas de Alumbrado, Barrido y Limpieza, tal como anticipó este diario. Otra, conseguir el permiso para emitir nuevos bonos por $ 800 millones y refinanciar $ 1.200 millones de esos papeles que a principio de la gestión repartió entre proveedores, considerando que era deuda que había dejado Jorge Telerman y no estaba contemplada. El Gobierno porteño tampoco para el ejercicio que viene hizo previsión para un aumento de sueldos, como ocurrió este año, cuando finalmente a mitad de ciclo debió recurrir a la suba de algunas tasas de Ingresos Brutos y a una moratoria impositiva para hacerse de recursos y conformar a los empleados municipales. En ese sentido, el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, explicó: «En marzo o abril tendremos que volver a la Legislatura y ver cómo anda la recaudación, ya que en la Ciudad no existen superpoderes y si ingresa más dinero como ocurrió ahora, la distribución tiene que ser aprobada». De ese modo, se refirió a un ajuste por eventuales subas salariales.

Se estiman cerca de $ 5.000 millones de ingresos más, de los cuales el 70% se repartirá en Salud, Educación y Desarrollo Social. Educación, que este año le reportó los mayores dolores de cabeza a Macri desde que asumió el cargo, contará con $ 6.990 millones y será «el gasto más importante de la Ciudad», según contó Grindetti.

El área, que conduce Esteban Bullrich, además, contará con una partida de $ 225 millones para el programa Una computadora por alumno.

Salud tendrá $ 5.327 millones, del total de recursos estimados en $ 23.757,4 millones, de los cuales $ 21.000 millones ingresarán por impuestos.

Entre otros recursos, además, la Ciudad ya cuenta con los $ 800 millones que obtuvo de la colocación de bonos que serán destinados a la terminación de las estaciones de las líneas A y B, que comenzaron durante la gestión de Aníbal Ibarra y Telerman, y el comienzo del tramo de la H, que va desde Pueyrredón y Corrientes hasta la Facultad de Derecho.

Además, sumará $ 300 millones de la venta de lotes fiscales y otros $ 374 millones de utilidades del Banco de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, para reunir los $ 5.000 millones para obras, ante la Legislatura debe aprobar el nuevo bono y la refinanciación del que vence ahora, en conjunto $ 2.000 millones.

Grindetti dedicó la jornada, ayer, a terminar el Presupuesto 2011, tarea que compartió con el legislador porteño Álvaro González (titular de la Comisión de Hacienda) y el jefe de Rentas, Carlos Walter.

No hubo manera de que pudieran convencer a Macri de quitar del Presupuesto 2011 el aumento en las tasas de ABL. Pero el jefe porteño no quiso bajar algo más de $ 300 millones que recaudará con el cambio del coeficiente de cálculo del impuesto inmobiliario. En la práctica, esa implementación significará hasta un 30% de aumento en lo que pagan hoy los vecinos, con un promedio del 22%.

Como contracara de ese aumento, Walter explicó que implementarán un premio para los contribuyentes del Sistema Unificado de Ingresos Brutos, para que, si se adhieren al débito automático de la cuota fija, paguen una boleta menos en el año.

El Presupuesto termina considerando un superávit primario de $ 3.416 millones.

La propuesta para obras contempla, además de escuelas (para lo cual hay un fondo asignado para obras nuevas, obtenido de la venta de lotes en el barrio vip Catalinas), $ 400 millones para hospitales y $ 560 millones para viviendas sociales. A eso se agrega la promesa de los subtes y $ 354 millones para pavimento, bacheo y veredas. Para mitigar las inundaciones se disponen $ 500 millones para las obras de arroyo Maldonado (provienen de un crédito) y $ 71 millones para otros arreglos.

En la Legislatura porteña aún no hay despacho para aprobar la ley de ampliación presupuestaria 2010 por $ 971,5 millones de mayor recaudación que la administración macrista piensa asignar a la readecuación de precios de las empresas de servicios. La iniciativa podría aprobarse en dos semanas, mientras arranca la discusión por las partidas para el próximo ejercicio, marcado por el calendario electoral, en un clima de alta tensión entre oficialismo y opositores.

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