El electo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, destacó la apertura de un canal de «diálogo y propuestas permanentes» con el Gobierno y sostuvo que la opinión de la Iglesia no responde a «una óptica político-partidaria, opositora u oficialista».
Además, el reemplazante de Jorge Bergoglio al frente de la Iglesia argentina reivindicó su postura «dialoguista» y remarcó que el encuentro con Cristina de Kirchner fue «muy útil para las relaciones con el Gobierno».
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