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Argentina que no, ni no
La locura de los jugadores argentinos festejando el gol que aseguró el boleto a Sudáfrica.
En la primera etapa fue superior Uruguay, pero lejos de dar una imagen arrolladora. Tuvo situaciones como las del comienzo por el desborde de Suárez por izquierda, que terminó en un flipper de rebotes dentro del área argentina y por la habilitación de Forlán desde la derecha para Jorge Rodríguez, que casi termina en gol por el despeje de Romero que hizo carambola del enganche oriental. Uruguay controló con Gargano y Diego Pérez la supuesta usina creadora de Argentina; entre ambos de deglutieron a Messi (muy bajo en su rendimiento) y Verón. Entonces todo se le hizo cuesta arriba a la Selección, a pesar de que las pocas que le llegaron Higuaín las intentaba aguantar con criterio, que Di María por la izquierda se mostraba como alternativa y que Otamendi vuelve a tener solvencia, incluso, fuera de su puesto natural de marcador central. La celeste tuvo otra en el botín izquierdo de Álvaro Pereira que se fue rozando el palo. Argentina necesitó 37 minutos para patear al arco rival; fue Di María el que intentó sin nada de peligro, sacarle el frío a Muslera.
Si el partido tuvo menos nerviosismo fue por el gol de Chile ante los ecuatorianos, muy gritado por los uruguayos y muy necesario para ambos. Los del Maestro Tabárez seguían siendo más peligrosos, controlando el balón, pero sin tampoco ser un tifón que llevase por delante a la defensa argentina que estuvo mejor plantada desde el entretiempo, por la capacidad de lucha de Otamendi, de Demichelis (figura del equipo), Schiavi y Heinze. En el medio Mascherano también creció y desde ahí Argentina controlaba un poco más el trámite, a pesar de que Lugano tuvo una clarísima ocasión luego de un tiro libre de Forlán. En los cambios hubo mucho de las intenciones de los técnicos: mientras en Uruguay fueron entrando Cavani, Cristian Rodríguez y Abreu, en Argentina ingresaron Monzón y Bolatti. Y acá hay que hacer un punto. A los 39 Martín Cáceres bajó desde atrás a Jonás estando amonestado. Segunda amarilla y afuera. Tiro libre desde la derecha de Messi, abierto para Verón fuera del área y el buscapié cayó en los pies del volante de Huracán, que con una tranquilidad de goleador que no es, puso el 1 a 0 que ya forma parte de las imágenes deportivas del año.
Por decimoquinta vez, sobre 18 organizadas, Argentina estará presente en la Copa del Mundo. Ganó en el Centenario sin haber hecho mucho mérito, pero ganó, en este tipo de situaciones tener un poco o mucho de suerte no es pecado, pero sí sería un error que tape todo, que se crea que el objetivo está cumplido por el trabajo realizado. Si se consiguió el pase a Sudáfrica fue por una serie de situaciones fortuitas (gol de Palermo en el minuto 94 por ejemplo) que esta vez nos favorecieron. Diego, festejá, sacate la tensión y los nervios de encima, pero pensá qué dirías de este equipo si vos lo vieras sentado en la platea o desde tu casa en Ezeiza. No veas enemigos donde hay periodistas, no veas fantasmas donde hay críticas. No estás solo, tenés 40 millones que queremos lo mejor para vos y para la Selección.


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