9 de junio 2014 - 19:59

"Argentina recobra la confianza del mercado internacional"

Daniel Romero Mejía ha desarrollado su vida profesional en el ámbito empresarial y llegó al país por expreso pedido del embajador mexicano en la Argentina, Fernando Castro Trenti. Su experiencia como exdirigente de la industria manufacturera fue clave a la hora de la elección en el cargo de consejero económico.

Argentina recobra la confianza del mercado internacional
Periodista: ¿Cómo ve al empresariado argentino?

Daniel Romero: Haciendo un gran esfuerzo para mantener con México y los países circundantes una relación de comercio que les permita el ingreso de capital vía exportación, y proteger la planta productiva. Su meta principal es mantener lo que ya tiene establecido y esperar condiciones, que imagino vienen a corto plazo, para poder acrecentar la inversión y ver otros mercados, ya no tan emergentes, sino estratégicos, como México, para el intercambio comercial.

P.: ¿Cómo está en la actualidad la balanza comercial?

D.R.:
A favor de México, pero eso no es por falta de ganas. Ésta es la parte fundamental por la que se firmaron los últimos acuerdos comerciales.

P.: ¿Por ejemplo en el sector automotor?

D.R.:
Claro. Desgraciadamente en 2012 ese acuerdo fue suspendido por la Argentina. Se están haciendo negociaciones, hay encuentros bilaterales entre empresarios del ramo automotor y autopartista. La idea es que en 2015, año en que se prevé la apertura del libre comercio en este sector podamos equilibrar la balanza comercial. Pero también implementar más intercambio en materias primas y componentes que permitan a la manufactura argentina salir a explotar otros mercados internacionales, sobre todo fundamentando lo que se tiene y generar nuevas expectativas de negocios. El embajador ha recibido instrucciones muy precisas para que la embajada se convierta en un facilitador que permita el acercamiento entre los empresarios.

P.: ¿Qué rol debería tener el Estado argentino para que esto suceda?

D.R.:
Soy un convencido de que la riqueza la genera el sector privado. El Estado debe ser un facilitador de los negocios. Cuando un Gobierno pretende regular la industria, en vez de darle legitimidad y confianza, la trastorna, porque rompe el ciclo normal de la manufactura. Por otro lado, también debe existir seguridad jurídica. Nosotros creemos que en 2015 el acuerdo de colaboración económica que tenemos firmado va a servir si todos, empresarios y gobiernos, se comprometen a dar certidumbre jurídica. Ésa es la base fundamental del negocio.

P.: ¿Cómo ve la política económica exterior de la Argentina?

D.R.:
En el intercambio comercial, cuando hay sobrerregulación puede ocasionar una disminución de la credibilidad y de certidumbre jurídica. Si se pretende generar riqueza en un país hay que determinar si se cuenta con todos los elementos para crear un producto que compita a niveles internacionales. Si hay proveeduría regional, manufactura y un trabajador de primer mundo, como ya lo ha demostrado la Argentina en varios sectores, entonces necesitamos tener la visión para ver con qué socios y en qué medida nuestro intercambio comercial va a ser óptimo. En cualquier parte del mundo, la única forma de hacer negocios es cuando se da certidumbre jurídica al que invierte, la cual tiende que adecuarse a la necesidad del que invierte.

P.: ¿Cree que hay problemas de seguridad jurídica en la Argentina?

D.R.:
La certidumbre jurídica es un principio elemental de los negocios internacionales. Si un país pretende tener inversión extranjera o colaboración internacional deben estar establecidas las reglas claras, que no sean a corto plazo, y que permitan que la toma de decisiones se haga correctamente y con proyección de negocios. La Argentina ha apostado a una política que debe ser respetada por quienes pretenden hacer negocios con el país.

P.: Entonces: ¿Es la Argentina un país confiable para invertir?

D.R.: Mire, antes de invertir capitales, tanto nacionales como privados, se hace una evaluación táctica y técnica. Se buscan ventajas y desventajas. Se hace un esquema específico de costos y si permite una balanza favorable se toma la determinación. Dentro de esa evaluación, lo que hace la embajada es ser un enlace que permita una correcta toma de decisiones de ambos lados. Mi oficina es facilitadora, generadora de encuentros, para permitir la toma de decisiones y acrecentar negocios en todas las áreas posibles.

P.: ¿Dónde está la clave para salir al mundo?

D.R.:
En el mercado globalizado no hay fronteras. Por ejemplo, México no puede circunscribirse solamente al NAFTA o América Central, tiene que globalizarse. Eso permite que la política pública en materia de importaciones y exportaciones se abra. Es algo que yo espero que pronto se dé en la Argentina. Primero, porque mi función es darle certidumbre en materia económica a los empresarios mexicanos que quieren invertir en la Argentina. Y para los empresarios argentinos espero ser un facilitador, un nexo que les permita entre pares poder arreglarse y acrecentar la relación comercial.

P.: ¿Qué está necesitando México que la Argentina le puede aportar?

D.R.: La Argentina tiene experiencia en trabajador calificado. En la industria de alimentos y en la automotriz, tiene ya la experiencia probada del primer mundo. También tenemos un proyecto que ya está surgiendo en el corto tiempo que es la explotación petrolera en nuestro país. Hay otros campos como el sector asistencial médico.

P.: Hablando del sector petrolero ¿hay posibilidades de asociación entre Pemex e YPF?

D.R.:
No se vislumbra a corto plazo. Lo que sí le puedo decir es que mi país ha hecho una serie de reformas estructurales, en las áreas fiscales, económicas y energética, que permite crear bases sólidas de la pertenencia del producto extraído y la posible asociación con gente y con capitales que están ya más avanzados. No veo que ningún país del mundo, con experiencia consolidada, pueda no tener intervención con México.

P.: La Argentina está normalizando su frente externo ¿cómo cree que va a impactar esto en el clima inversor?

D.R.:
Creo que la Argentina, al igual que muchos países, está recobrando la confianza, lo que es indudable para aspirar a tener la colaboración internacional en materia de recepción de inversiones. Las señales que se están dando en los mercados internacionales es de un grado de confianza. Eso no se va a ver del hoy a mañana, se tiene que ir trabajando para que esto se dé completa y sistemáticamente.

P.: ¿Qué falta para fortalecer la relación comercial bilateral?

D.R.: Seguir trabajando. Esperemos en el corto tiempo poder no solamente seguir estrechando las relaciones sociopolíticas que tenemos, sino también las que complementan éstas, que son las comerciales, la generación de mediana empresa, la exportación, y la colaboración bilateral entre ambos gobiernos. Tenemos que empezar a romper esa barrera de la distancia y ver el potencial que tiene cada país para poder instrumentar políticas económicas en acuerdos que nos permitan que los empresarios hagan negocios.

P.: ¿Cuál es el sector que despierta mayor interés para invertir en la Argentina?

D.R.:
Muchos. Autopartista, alimentos y textil. Hay varios agrupamientos como la metalmecánica, que ya están incursionando en relaciones bilaterales. Creo que se pueden ir dando más. Yo espero que hagamos relaciones bilaterales más sólidas y a más largo plazo.

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