28 de enero 2011 - 00:00

Arranca ciclo con viento de cola para los granos

Los granos cuentan con fundamentos alcistas, basados en el corto plazo en el clima, con la corriente de La Niña como factor determinante. En el caso del maíz, la tendencia positiva se encontraría en su etapa inicial.
Los granos cuentan con fundamentos alcistas, basados en el corto plazo en el clima, con la corriente de La Niña como factor determinante. En el caso del maíz, la tendencia positiva se encontraría en su etapa inicial.
Los precios de los granos interrumpieron en los últimos días el ímpetu alcista que arrastraban desde fines del año anterior. Se debe a que si bien las lluvias acontecidas en varias regiones productivas de la Argentina no mejoran mucho a esta altura a cultivos como el maíz, sí logran que otros, como la soja, no empeoren la crítica situación en la que se encontraban 15 días atrás.

A su vez, también contribuye a tranquilizar las cotizaciones, al menos en el corto plazo, la circunstancia de que la cosecha de soja en Brasil se encuentre en buenas condiciones, con la posibilidad de incrementarse en las próximas estimaciones oficiales y privadas.

Se espera, además, que China desacelere su ritmo de compras de soja ante la caída de los márgenes de molienda con los que hoy cuentan los «crushers» de ese país. Preocupa también al mercado la posibilidad de que esta nación vuelva a aumentar sus tasas domésticas de interés con el objetivo de enfriar su economía y frenar expectativas inflacionarias, una medida que seguramente resulte recurrente en el curso de este año.

Finalmente, existe una tendencia estacional en las cotizaciones de los granos, que tiende a declinar sobre el final de enero.

Buen comienzo

Los commodities tuvieron un buen comienzo de año, tal como anticipaban varios analistas internacionales, que señalaban que 2011 podría volver a ser un año positivo para los precios de las materias primas y las acciones.

En esta sintonía, los analistas del Deutsche Bank, que han mantenido una opinión muy constructiva para la marcha de los precios de las materias primas, siguen sosteniendo esta posición y auguran un muy buen año para este tipo de inversiones. En el informe anual de esta entidad bancaria se desarrolla la idea de que las materias primas experimentarán un nuevo flujo de inversión global que se reflejará en mejores cotizaciones para estos productos.

Además de contar con una visión optimista para el petróleo, los metales preciosos y los de uso industrial, los analistas del Deutsche destacan que los granos cuentan con fundamentos alcistas, basados en el corto plazo en el clima, con la evolución de la corriente de La Niña como un factor determinante en la marcha del escenario productivo de la región, que ya ha determinado recortes productivos en las cosechas de maíz y soja de nuestro país.

El maíz

De los commodities agrícolas, los especialistas señalan que el maíz es aquel cultivo que cuenta con los mejores fundamentos, con una relación entre los inventarios finales y el consumo total no visto desde mediados de los años 70.

El Deutsche señala también las bajas disponibilidades del cereal en China y la nueva disposición de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos que permite ahora a los refinadores utilizar un 15% de mezcla de etanol, comparado con 10% de uso anterior.

A pesar de que el maíz haya prácticamente duplicado sus precios desde los mínimos registrados en 2010, los analistas del DB indican que esta tendencia alcista se encuentra en su etapa inicial, señalando que desde 1972 el promedio de duración de los «rallies» de maíz fueron de 15 meses con subas promedio del 130%.

Comparando estos guarismos con las cotizaciones actuales, los precios del maíz en Chicago deberían alcanzar los u$s 309 por tonelada hacia octubre de este año, destacando que la principal amenaza para que este objetivo no se cumpla podría ser un marcado incremento en el área de siembra norteamericana, que será anunciada en el informe de perspectiva de siembra, hacia finales del mes de marzo.

En el curso de los últimos meses, las cotizaciones de la soja y del maíz han alcanzado niveles considerables y estas mejoras pueden tener dos consecuencias: por un lado, los elevados precios a los que han llegado ambos cultivos intentan racionar los niveles de consumo de la vieja campaña norteamericana con el objetivo de mantener las existencias finales dentro de los ya escuetos parámetros que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) proyecta, de 3,8 millones de toneladas en soja y de 18,9 millones de toneladas en maíz.

Competencia

La otra consecuencia de este nivel de precios será la de contar con una fuerte competencia entre ambos cultivos para ver quién se lleva la mejor proporción de área de siembra en la próxima campaña agrícola 2011/12 en ese país, que ya se anticipa como una temporada muy intensa por todos los especialistas del mercado granario.

Ambas circunstancias, el nivel de uso doméstico y las proyecciones de siembra, asociadas a las cotizaciones de Chicago mantendrán al mercado en vilo hasta que pueda definirse con certeza cuál será el área final con la que se cubrirá cada uno de ellos. A esta competencia se deben agregar también otros cultivos con muy buena estructura de precios, como el algodón, el trigo y las otras semillas oleaginosas.



Informe de Panagrícola

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