11 de junio 2013 - 00:00

Arrasó Letta en elecciones municipales

El candidato del Partido Demócrata (PD), Ignazio Marino, se consolidó como nuevo alcalde de Roma con el 63,93% de los votos, y le arrebató el poder al centroderecha.
El candidato del Partido Demócrata (PD), Ignazio Marino, se consolidó como nuevo alcalde de Roma con el 63,93% de los votos, y le arrebató el poder al centroderecha.
Roma - El candidato de centroizquierda, Ignazio Marino, fue elegido ayer alcalde de Roma al imponerse al aspirante del centroderecha que buscaba la reelección, Gianni Alemanno, en la segunda vuelta de las elecciones municipales en las que los progresistas triunfaron en las grandes plazas del país.

Marino, exsenador del Partido Demócrata (PD), la fuerza del actual primer ministro Enrico Letta, logró el 63,93% de los votos, de acuerdo con los datos definitivos del Ministerio del Interior.

La distancia con Alemanno (que logró el 36,07%) se amplió a casi 28 puntos en la segunda vuelta, después de que en el primera ronda la diferencia fuera de algo más de 12 puntos.

En esta ocasión, el político de centroderecha no pudo repetir la gesta lograda hace cinco años, cuando ganó pese a llegar al balotaje cinco puntos por debajo del entonces candidato progresista, Francesco Rutelli. "Este resultado es fruto del alejamiento de los ciudadanos de la política, sobre lo que tenemos que echar cuentas. Seguramente el problema verdadero es el de comprender esta lejanía de los romanos. Además, en términos globales en el país, el dato no parece ser positivo. Con Roma, el centroderecha pierde al último alcalde importante", dijo Alemanno al reconocer la derrota.

Marino, por su parte, se declaró "emocionado" por la victoria, mientras el secretario general del PD, Guglielmo Epifani, subrayó que la de ayer fue "una jornada verdaderamente importante (...), casi un desquite por el voto en los comicios políticos" de finales de febrero.

De este modo, Epifani aludió a la conquista de grandes alcaldías por las que el PD luchaba en este segundo turno, frente al ajustado margen de ventaja con el que la coalición de centroizquierda se impuso en las pasadas elecciones generales.

Con todo, la abstención volvió a ser protagonista, ya que el dato de participación global en Italia fue del 48,51% frente al 59,76% del primer turno. La poca participación fue más llamativa en Roma, considerada en estas elecciones como catalizador del sentir ciudadano a nivel nacional, y donde la afluencia fue tan sólo del 44,93% frente al 52,81% de hace dos semanas.

La otra gran plaza de estas elecciones, Siena, cuya alcaldía quedó también para la segunda vuelta por primera vez en veinte años, vio cómo se imponía el candidato del centroizquierda, Bruno Valentini, con el 52% de los votos, por delante de Eugenio Neri (48%), aspirante del centroderecha.

El centroizquierda se impuso también en Treviso, Brescia, Lodi, Avellino, Imperia, Ancona, Iglesias, Barletta y Viterbo.

Agencias EFE y Reuters

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