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Arrollador “solo” teatral, dancístico y culinario
La espléndida bailarina cautiva al público con su danza vibrante y apasionada al tiempo que lo divierte y conmueve con sus anécdotas, mientras cocina en vivo un pollo al ajillo y dialoga con sus excelentes músicos.
Nada hay más difícil para un intérprete que hablar de sí mismo en el marco de un espectáculo, sin que esa confesión a público pierda su magia o su credibilidad.
Uno de los primeros en montar este tipo de biodrama -o teatro documental protagonizado por artistas- fue el coreógrafo y performer francés Jérôme Bel. Sirva de ejemplo, su espectáculo "Véronique Doisneau" (2004), una pieza de gran refinamiento artístico y extrema verosimilitud. Este "solo", realizado en la Opera de París, tuvo por protagonista a una integrante del cuerpo de ballet quien, en medio del gran escenario vacío, supo discurrir con absoluta franqueza sobre su inminente retiro y brindar algunos datos inquietantes acerca del riguroso mundo de la danza, mientras bailaba sin música- algunos fragmentos de "El lago de los cisnes".
"Yo me lo guiso, yo me lo como" también indaga en la experiencia vital y artística de una mujer: la talentosa bailaora flamenca Carmen Mesa. Hasta aquí las similitudes, porque esta simpatiquísima española abreva en otros temas y en otros referentes culturales, y además se comunica con el público con un entusiasmo arrollador. Tanta intensidad física y emocional hace que la sala pierda por un momento su costado teatral para convertirse en un espacio íntimo y familiar.
Mesa es oriunda de un pueblo de Córdoba, en Andalucía, e hizo carrera en Sevilla, hasta que un (ex) novio argentino la condujo a Buenos Aires. Esta espléndida bailarina cautiva al público con su danza vibrante y apasionada y al mismo tiempo lo divierte y conmueve con sus anécdotas, mientras cocina en vivo un pollo al ajillo y dialoga con sus dos excelentes músicos: Héctor Romero (guitarra y arreglos) y Javier "Turco" Mokdad (percusión).
Su vida es un ejemplo de vocación, coraje y tenacidad. "Los brazos no se bajan, se levantan pa' bailá, dice ella, y ése podría ser el lema de este espectáculo basado en un texto que refleja a las claras el alma de su intérprete. El mismo fue escrito por Erika Halvorsen, autora del biodrama "Hija de Dios", de Dalma Maradona.
La precisa y dinámica dirección de Gina Piccirilli, permite que la intérprete se multiplique en escena, baje a platea y articule todas sus facetas (baile, canto, cocina, actuación) sin perder el rumbo.


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