25 de marzo 2014 - 00:00

Artistas de China invaden Art Paris

La feria parisiense, que se inaugura el jueves, exhibirá este año obras de unos 90 artistas chinos de diferentes generaciones.
La feria parisiense, que se inaugura el jueves, exhibirá este año obras de unos 90 artistas chinos de diferentes generaciones.
La 14ª edición de Art Paris se realizará bajo la cúpula del Grand Palais del 27 al 30 de Marzo próximo. La Feria - que según su organizador Guillaume Piens, en su edición de 2013, fue visitada por 53.000 personas- reúne 140 galerías de 20 países provenientes de tres continentes, y suma este año la particularidad de ser el lugar elegido para celebrar los 50 años del inicio de las relaciones diplomáticas entre China y Francia, por lo que podrán verse obras de unos 90 artistas chinos modernos y contemporáneos.

Diferentes generaciones de estos artistas son exhibidos por doce galerías provenientes de Pekín, Shanghai y Hong Kong, además de estar presentes en una veintena de galerías occidentales.

El ya tradicional interés francés por la cultura del sudeste asiático ha sido siempre correspondido por la gran cantidad de artistas chinos que optan por vivir en París, como lo hicieron Zao Wou Ki, Chu Teh Chun y Wang Keping (fundador del famoso grupo "Estrella"), y también el artista y escritor Gao Xingjian, ganador del Premio Nobel de literatura en el año 2000, a quien la prestigiosa galería francesa Claude Bernard dedica su stand. Este artista generó, además, 139,5 millones de dólares en subastas el año pasado, un monto que lo puso en noveno lugar detrás de Roy Lichtenstein, pero por delante de Claude Monet.

En 2013, por cuarto año consecutivo, China obtuvo los mayores resultados en el mercado mundial de subastas de arte, ya que, mientras Estados Unidos logró en 2013 un volumen de negocios anual total de u$s 4.100 millones en ventas netas, China superó esa cifra, poniéndose por arriba del mayor centro neurálgico del mercado mundial ( Nueva York), sobre todo por tener una tasa de crecimiento del 21 % en comparación con 2012, a pesar de los augurios de crisis grave sobre su mercado.

Obviamente, los índices de precios de algunos artistas chinos siguen siendo sostenidos por los compradores locales: los nuevos megamillonarios del gigante asiático. La escena artística y el mercado del arte en Francia están por estos días fuertemente marcados por esta presencia.

En realidad, el alcance y la escala del mercado de arte chino es tan grande que encuentra inevitablemente un fuerte eco en todo Occidente, según un informe publicado por Art Market Insight, por lo que es lógico que una feria de arte contemporáneo como Art Paris le otorgue un lugar de privilegio.

En términos puramente financieros, el mercado del arte chino ha superado en precios unitarios promedio al francés. De hecho, las obras de arte vendidas en China son generalmente más caras que en cualquier otra parte del mundo, y también el porcentaje de obras vendidas en subasta es mayor, con un 45 % de los lotes vendidos en la franja de entre u$s 5.000 y 50.000, y el 17% entre u$s 50.000 y 1 millón.

Además, las obras de artistas chinos recientes tienen una tasa de crecimiento mayor que cualquier artista de otra nacionalidad. El ejemplo más claro es el de Zen Fanzhi, que figura en los Top 50 de mayor precio para una obra vendida en 2013: "La última cena", vendida en 20.640.000 dólares el 5 de octubre último en Sotheby´s Hong Kong.

Las galerías y artistas que participan de Art Paris son producto de una cuidada selección de maestros consagrados alternada con emergentes y con el sector de las Promesas, una forma de mostrar al mercado jóvenes artistas, incluyéndolos en esta plataforma de lanzamiento que se proyecta desde la vidriera más poderosa de Europa.

Como si los roles se hubieran dividido de antemano, el mercado del arte chino elige su propio terreno para marcar récords, teniendo como segunda opción Nueva York, mientras que a la hora de posicionarse, Paris es el lugar elegido para validar la calidad artística a los ojos del mundo. Que sea una plaza menor en los precios de subastas, poco importa, seguramente porque se espera recoger los frutos en los estimados de las dos grandes casas neoyorquinas en las próximas subastas . Mientras tanto, el arte chino disfruta del beneplácito de la ciudad luz, financiado por sus poderosos compatriotas coleccionistas.

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