9 de agosto 2010 - 00:00

Asamblea define si vuelven a la ruta

De la definición de los aspectos técnicos del acuerdo sellado entre la Argentina y Uruguay depende un potencial retorno de las protestas a la Ruta Internacional 136.
De la definición de los aspectos técnicos del acuerdo sellado entre la Argentina y Uruguay depende un potencial retorno de las protestas a la Ruta Internacional 136.
Pese a que los gobiernos de Argentina y Uruguay dan públicamente por terminado el conflicto desatado por la instalación de la pastera UPM (ex Botnia), los ambientalistas de Gualeguaychú intentarán definir el miércoles si extenderán (aunque bajo una modalidad de mayores reclamos) la tregua de 60 días que mantiene liberada la ruta internacional -y que vence el jueves de la semana que viene- o si volverán a desplegar medidas de fuerza sobre ese paso fronterizo, que sufriera un piquete que se perpetuó durante tres años y siete meses.

En este marco, los más exaltados no descartan revivir bloqueos al menos temporarios si los estratégicos aspectos técnicos -a definir aún- del acuerdo de monitoreo sellado entre Cristina de Kirchner y José Mujica no reúnen las exigencias de control ambiental que reclaman desde la combativa asamblea.

Por de pronto, hoy a las 21 una comisión de ambientalistas delineará «una propuesta concreta de acciones para el día 61», que será elevada a la Asamblea el miércoles, bajo la hipótesis de un escenario de «alerta permanente». «La propuesta más firme es que la lucha continúa, para que la ciencia no sea manipulada por la política», aseguró anoche un asambleísta a este diario.

En ese análisis, sin embargo, pesará fuerte la promesa del canciller Héctor Timerman de viajar «en 20 o 30 días» a esa ciudad entrerriana para analizar in situ la marcha de la aplicación de la lupa ambiental conjunta. El pasado viernes, Timerman había afirmado que con el acuerdo firmado con Uruguay el 27 de julio «finaliza el conflicto» con ese país. La misma mirada aplica el Gobierno de Mujica (Frente Amplio). Pero esa lectura no es compartida por los vecinos de Gualeguaychú. «Se lo dijimos claramente al propio Timerman: el conflicto va a estar terminado cuando se determine que Botnia contamina, lo que es un hecho», remarcó ayer uno de los ambientalistas.

«Decir que está terminado el conflicto es una decisión política suya, pero no un dictamen de la ciencia», coincidió otro asambleísta, poco antes de asistir ayer a la tarde a un nuevo encuentro de la asamblea en Arroyo Verde para discutir la marcha de la embestida local contra la pastera finlandesa.

Con una reunión en la Cancillería, la semana pasada el ministro de Relaciones Exteriores logró acallar parte de las dudas de Gualeguaychú frente al monitoreo, que alcanza tanto al río Uruguay como a todas las plantas y centros urbanos instalados sobre ambas márgenes.

Pero los ambientalistas esperan con ansiedad conocer la letra chica de los detalles técnicos que signarán la manera en que los científicos buscarán detectar si Botnia contamina. Precisamente, y tal como lo anticipó este diario, el pasado jueves mantuvo un encuentro la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), con el objetivo de definir los parámetros y valores que ordenarán esa mirada científica. No se trata de un dato menor, ya que los asambleístas denuncian que los parámetros que maneja la Dirección Nacional de Medio Ambiente de Uruguay (DINAMA) «están hechos a la medida de Botnia».

En ese marco, Timerman precisó en las últimas horas que «hay tiempo hasta el 28 de agosto» para definir quiénes serán los dos científicos que, por el lado argentino integrarán el comité de expertos que se ocupará de las tareas de monitoreo. En esa línea, reveló que «seguramente» los elegidos serán «un experto en medio ambiente y otro en industrias pasteras».

En paralelo, representantes de las centrales obreras PIT-CNT de Uruguay y CGT de Argentina mantendrán mañana un encuentro en Gualeguaychú para fijar una mesa redonda para discutir el escenario regional.

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