Asegurarse contra default argentino sube, pero poco

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El costo de asegurarse ante un default de la deuda argentina subió ayer un 1,4%. Se trató de un reflejo del mayor riesgo que el mercado ahora le asigna a los bonos europeos, en particular a los griegos, pero también al de otros países de la región. Sin embargo, el deterioro de los títulos argentinos no es significativo: en lo que va del año prácticamente no sufrió variaciones.

El Credit Default Swap (CDS) de la Argentina para el plazo de cinco años (que es el que se toma como referencia) subió ayer desde 597 a 605,65 puntos básicos. Esto significa que un inversor queda cubierto de un incumplimiento por parte del Gobierno argentino a un costo de 5,97% anual. En el caso de Grecia, el incremento ya es exponencial, superando el 20% anual.

El nivel del CDS argentino no está en su máximo del año ni mucho menos. Tras haber arrancado en 600 puntos en 2011, trepó hasta 680 puntos a fines de febrero, para retroceder posteriormente. Esa caída reflejó la mayor tranquilidad del mercado y la percepción de que el Gobierno tiene margen para manejar sin mayores dificultades los vencimientos que se avecinan.

Ahora se produjo un leve repunte, pero que no llega a ser significativo. En realidad, el mayor deterioro se produjo en los bonos nominados en pesos, que no son tenidos en cuenta ni para el cálculo del riesgo-país ni para medir la evolución de los CDS.

Los bonos en dólares, en cambio, se mantuvieron mucho más firmes. Resultaron beneficiados del proceso de creciente dolarización que se está produciendo en el mercado local (típico fenómeno anterior a las elecciones). Muchos inversores optaron por comprar directamente moneda extranjera, pero otros prefirieron cubrirse cambiando la moneda de sus bonos locales: pasaron de los nominados en pesos a los de dólares.

Pero si bien el riesgo argentino, medido a través de la evolución de los CDS, no presenta variaciones significativas, continúa bien por encima de los niveles de otros países de la región. En el caso de Brasil, por ejemplo, el CDS se ubica en apenas 100 puntos básicos, y en otros países emergentes del sudeste asiático llega a los dos dígitos.

Obviamente la caída que sufrieron los mercados ayer afecta especialmente a los activos de los países emergentes. En este contexto, es natural que los bonos argentinos estén entre los más castigados. Pero aún no se trata de un fenómeno dramático, ni siquiera significativo. Con tasas que oscilan entre el 8,5% y el 10% anual, la deuda argentina continúa con un rendimiento relativamente alto en relación con su nivel de riesgo.

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