Periodista: Todo el mundo lo recuerda como el nieto de Rogelio Frigerio. ¿Qué políticas desarrollistas se pueden aplicar en su gestión en el Banco de la Ciudad?
Rogelio Frigerio: Se pueden aplicar con una actualidad que asombra, y en algún sentido también asusta un poco porque en la Argentina todavía siguen vigentes los desafíos que teníamos hace medio siglo. Lo que se viene son dos años más complicados y hay que estar preparados. Mi preocupación mayor pasa por el empleo, en términos de la macroeconomía, así que vamos a fomentar actividades como el turismo, el sector tecnológico en la Ciudad, son desafios importantes a través del banco. Hemos comprobado en los hechos que lo estatal no tiene que estar reñido con lo eficiente y lo productivo. Yo creo que en el modelo productivo, cuando uno analiza los balances, los que mejor la han pasado han sido los bancos, el sistema financiero, paradójicamente.
P.: Usted se manifestó a favor del autoabastecimiento energético como bandera del desarrollismo. ¿Está a favor de una YPF estatal controlada por el Estado?
R.F.: Cuando este Gobierno impulsó la creación de una empresa estatal energética como ENARSA no lo vi como una mala idea. Me pareció que podía ser útil para conducir este proceso de autoabastecimiento. Lo de YPF no tuvo que ver con la necesidad de tener una empresa de bandera liderando el proceso de inversión hidrocarburífera. Tuvo que ver con la necesidad de esconder 10 años de pésimas decisiones en materia de política energética. El Estado había estado presente en Repsol YPF con un director que permitió que esa empresa se desfinanciara, no tuviera el plan de inversiones previstas. Había muchas soluciones posibles antes que la confiscación de la empresa, que nos va a salir muy caro a los argentinos. Cuando este Gobierno toma la decisión de la confiscación de acciones de Repsol YPF yo estaba en contra porque creía que eso no iba a resultar en beneficio del interés nacional, no iba a aumentar la inversión ni a bajar los precios de los combustibles para los argentinos. Esto no tiene que ver con el rol del Estado, el Estado nunca se puede apartar del problema energético.
P.: ¿Qué pasa con la merma de fondos judiciales a partir de la denominada ley Conti? ¿En qué afecta a su futura gestión?
R.F: La ley del kirchnerismo, en un primer momento, planteaba una agresión a los porteños mucho mayor, porque no sólo les quitaba el flujo de los fondos judiciales sino también el stock. Por suerte eso se pudo corregir y sólo lesiona el interés de los porteños a través del flujo de fondos judiciales, con lo cual prorratea en el tiempo el impacto negativo. Pero ya se empieza a sentir y se hace necesario buscar vías alternativas de financiamiento, hay que seguir dando la pelea en el plano judicial y en el político en el Congreso de la Nación a través de un nuevo proyecto después del cambio de composición.
P.: Puntualmente, a un ahorrista con 50 mil dólares que llega a su banco, ¿ le diría que mantenga la plata líquida porque hay un contexto de incertidumbre?
R.F.: No, yo creo que también hay oportunidad de inversiones en la Argentina. Lo que digo es que en este contexto hay que ser más cuidadoso, no es que descarto las posibilidades de inversión. También hay muchas empresas que ven problemas en el corto y mediano plazo, pero ven un futuro, como lo veo yo, promisorio a largo plazo y no quieren salir del mercado.
P.: En estos 10 años de kirchnerismo, ¿qué política económica rescata?
R.F.: Se hicieron muchos esfuerzos en restablecer la gobernabilidad después de la crisis de 2001. En algún momento se hicieron esfuerzos para tratar de sostener los pilares originales de este modelo, como el superávit gemelo y el tipo de cambio competitivo como dólar caro, pero hoy de esos pilares no quedó nada. Nunca tuvimos en claro el perfil productivo ni la matriz energética, cuál era el rol de la Argentina en el mundo.
P.: Hay tantos anotados para ser jefe de Gobierno PRO en 2015... ¿todavía queda lugar para uno más?
R.F.: Yo no descarto nada, los que estamos en política nunca descartamos ninguna responsabilidad. Todavía tengo tiempo para analizar distintos escenarios para 2015; mi única prioridad es trabajar en el proyecto presidencial de Mauricio...
P.: ¿Qué opinión tiene del equipo económico de Massa, como Miguel Peyrano, Martín Redrado, Ricardo Delgado?
R.F.: Son todos colegas. Por supuesto, hay puntos en los que coincidimos y otros en los que no.
P.: ¿Cuál es ese núcleo de coincidencias básicas en materia económica?
R.F.: Creo que todos entendemos la importancia de ocuparse de los problemas que afectan a los argentinos en términos económicos, la inflación, la falta de dólares...
| Entrevista de Ezequiel Rudman |


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