21 de junio 2010 - 00:00

Asume y debuta en la ONU por las Malvinas

Jorge Argüello
Jorge Argüello
Malvinas será la primera misión de alto nivel que desarrollará el designado canciller Héctor Timerman. Mañana por la tarde, Timerman y la comitiva que lo acompañe, entre ellos la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, abordarán el T-01 con rumbo a Nueva York para asistir a las sesiones del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas.

Quedan 16 casos sin resolver en la agenda del grupo especial de descolonización, también conocido como el Comité de los 24, después de que la ex colonia portuguesa de Timor Oriental obtuvo la independencia en 2002. La lista de territorios que están bajo la atención del grupo por su estatus colonial incluye a islas Malvinas, Puerto Rico, Sahara Occidental, Gibraltar, Samoa Americana, Bermuda, islas Vírgenes Británicas, islas Caimán, y Nueva Caledonia, entre otros.

A la delegación encabezada por el nuevo canciller se le unirá el senador nacional Rubén Giustiniani, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores, que ya se encuentra en Nueva York. Hoy participará de la sesión en que se abordará el derecho de Puerto Rico a su libre determinación e independencia.

Cada año para esta misma fecha se esgrimen los argumentos acerca de los títulos soberanos que tiene el país sobre el archipiélago y la exhortación al Reino Unido para que se allane a la negociación según lo ha recomendado el organismo internacional.

Chile será el país relator (presenta el proyecto de resolución) del caso argentino, un gesto que tranquiliza a la Casa Rosada, ya que había cierto temor por el cambio del signo político tras el triunfo de Sebastián Piñera. El flamante canciller acude con la tarea resuelta por su antecesor. Taiana anudó el respaldo regional de 33 países en la Cumbre de Naciones Latinoamericanas y el Caribe, también de los miembros de Unasur y repitió la hazaña en la 40ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), logrando una declaración unánime -inclusive Estados Unidos, que ya había expresado su vocación de mediador a través de Hillary Clinton- de apoyo a la causa Malvinas y de exhortación al Reino Unido para que dialogue sobre el fondo de la cuestión: la soberanía.

Jorge Argüello, embajador ante la ONU, lleva más de dos meses de trabajo metódico ante los países integrantes del Comité de los 24 con el objetivo de que la resolución que se presenta sea aprobada, de ser posible, por consenso general. El texto consiste en un llamado a las dos partes para que den cumplimiento a la Resolución 2.065 de la ONU, que insta a la Argentina y a Gran Bretaña a entablar el diálogo. Se había intentado una gestión de buenos oficios mediante la participación del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pero la renuencia británica dejó vacía la iniciativa.

Kelpers, la contraparte

Dos miembros de la asamblea legislativa de los kelpers, Emma Edwards y Gavin Short, serán la contraparte argentina. Su discurso es: «Somos una comunidad diferenciada con identidad propia y un Gobierno independiente. Tenemos el derecho a la autodeterminación, a decidir nuestro futuro, y nuestro deseo democrático es permanecer británicos».

El capítulo de la explotación unilateral de hidrocarburos en aguas circundantes a las Malvinas será otra punta de la presión de Timerman sobre Gran Bretaña. Se argumentará demostrando que esa actividad resulta lógica con el espíritu colonial de un país que busca recursos a miles de kilómetros en territorio ajeno porque son escasos en el suyo propio.

No se definió aún Timerman sobre la utilización de la otra pata del plan: alertar a la comunidad internacional sobre los riesgos o amenazas ambientales del trabajo offshore británico en Malvinas. Esos papers comenzaron a delinearse tras la onda expansiva que provocó la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon de British Petroleum (BP).

«Con sólo recrear el fantasma de lo que le pasó al gigante británico BP en el Golfo de México alcanzaría para agitar el valor accionario de las petroleras que operan en Malvinas», decía uno de los ex colaboradores de Jorge Taiana. La acción de la petrolera BP cotizó a poco más de 60 dólares antes de que comenzara la crisis. El día posterior al discurso de Barack Obama en el que hace responsable del derrame al management, el papel cerró a un poco más de 30. Una caída de valor de más de 82.000 millones.

Algo de ese pánico sufre por estas horas BP en Chubut. British Petroleum, el socio mayor de Bridas en Pan American Energy (PAE), operadores del yacimiento Cerro Dragón, aguarda el resultado de una pesquisa técnica efectuada a las boyas petroleras de Caleta Olivia y Caleta Córdova por donde se carga el crudo a los buques. Las mangueras de carga aparecieron misteriosamente estranguladas. Estos datos locales arrimaron más brasa al escenario de la amenaza ambiental regional sugerida por Taiana en el discurso que pronunció ante sus colegas de la OEA, en Lima, a principios de mes.

Otros interrogantes formaron parte del mismo dossier: ¿cómo se aprobó y qué dice el estudio de impacto ambiental de las empresas británicas que perforan en el lecho de Malvinas?, ¿habrán puesto las ganancias por sobre la seguridad ambiental?, ¿alcanzará a las empresas contratadas por los kelpers la reciente medida de Londres de estrechar las medidas de control e inspección sobre sus petroleras del Mar del Norte?

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