8 de febrero 2012 - 00:00

Atenas jaqueada por huelga (quisieron tomar Parlamento)

Desde temprano sindicatos y estudiantes chocaron con las fuerzas de seguridad que custodiaban el Parlamento griego en Atenas ante una posible toma popular.
Desde temprano sindicatos y estudiantes chocaron con las fuerzas de seguridad que custodiaban el Parlamento griego en Atenas ante una posible toma popular.
Atenas - Más de 20.000 personas tomaron las calles de Atenas y otras ciudades de Grecia, donde ocasionaron disturbios y se enfrentaron con la Policía. La primera huelga del año fue convocada por los sindicatos mayoritarios contra las nuevas medidas de austeridad reclamadas por la troika para desbloquear en marzo un acuerdo que evite la quiebra del país. Se estima que el 80% de los trabajadores del sector privado y el 90% de los funcionarios públicos participaron de las medidas de fuerza.

Bajo las intensas lluvias que caían en Atenas, los manifestantes se unieron al canto de «no a las condiciones laborales de la edad media, no agachemos la cabeza, resistan». La Policía antidisturbios se apresuró a impedir el avance de los manifestantes encapuchados al Parlamento griego, mientras lanzaba gases lacrimógenos. Sin embargo, no pudieron evitar que pintaran las escaleras del Parlamento con aerosol y un muro junto a la tumba del Soldado Desconocido, que recuerda a los caídos en guerras griegas.

Grecia paralizada

Además, algunos huelguistas quemaron una bandera alemana y otros, una bandera nazi. «Los salvó la lluvia. El tiempo no permitió que todos los manifestantes salgan a las calles y muestren su enfado», sostuvo Llias Lliopoulos, secretario general del sindicato del Sector Público Confederación de Funcionarios Civiles (ADEDY). La huelga paralizó a Grecia durante 24 horas. No funcionaron los organismos estatales, cerraron los lugares turísticos, el transporte anduvo con demoras, no abrieron las escuelas y en los hospitales sólo atendía personal de guardia. Leto Papadopoulo, un funcionario de 32 años que presenciaba las protestas, expresó su malestar sobre las medidas de austeridad, que según dijo ya recortaron a la mitad su sueldo mensual a 900 euros. «No me importaría pagar durante los próximos dos años si supiera que la austeridad va a llevarnos a algún sitio», sostuvo. «Pero esta crisis parece infinita. De aquí a diez años, será un caso perdido para el mercado de trabajo», acotó.

La Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Confederación Europea de Sindicatos (CES) apoyaron la huelga, así como tam-bién las cámaras de comercio y asociaciones que representan a los pequeños y medianos comerciantes, quienes aseguraron que con las nuevas medidas «se reducirá el consumo y la calidad de vida del pueblo griego».

La CES expresó en un comunicado su respaldo a la movilización y criticó las nuevas medidas de ajuste alegando que «son inaceptables» y «van demasiado lejos». La secretaria general de la CES, Bernadette Ségol, recalcó que los sucesivos planes de ajuste «sólo han logrado hundir al país en la crisis». Además, la con-federación internacional instó al FMI y al Gobierno griego a «cesar en sus intentos de imponer las recientes reformas».

Agencias Reuters, AFP y DPA

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