3 de octubre 2014 - 00:00

Audaz, Lorenzetti criticó que sigan aún los subsidios

Ricardo Lorenzetti y Ricardo Lorenzetti
Ricardo Lorenzetti y Ricardo Lorenzetti
Ricardo Lorenzetti reunió ayer en Mar del Plata a decenas de jueces federales para enviar mensajes de tinte político hacia el Gobierno y hacia el interior del poder que encabeza. Fue un gesto de fortaleza en medio de una serie de desafíos concretos que afronta la Corte Suprema y que dominaran el tramo final del año. El justice logró la foto deseada luego de verse expuesto a los daños colaterales de la aprobación del Código Civil y Comercial en el Congreso. Lo acompañaron Juan Carlos Maqueda y Elena Highton de Nolasco.

La última conferencia de jueces había sido en 2012 en Mendoza. Las diferencias entre ese discurso de apertura y el que Lorenzetti pronunció ayer son abismales. Hace dos años el justice hablaba de un Poder Judicial cohesionado, unido y a partir de allí independiente de otros poderes. Era un mensaje de estilo general y no exento de cierta épica discursiva. Dos meses más tarde estallarían las internas por una declaración de la Corte sobre la independencia judicial, el surgimiento del grupo Justicia Legítima y las intrigas judiciales del Gobierno y Clarín.

Ayer la épica se notó de a ratos, pero los ejes fueron mucho más concretos. Lorenzetti se pronunció en torno a issues álgidos como la inseguridad, la política de subsidios, el narcotráfico y la seguridad jurídica. "Lo que falta es el ámbito, la coordinación de políticas públicas en seguridad en beneficio de la gente, para que todos puedan coordinar políticas concretas que beneficien a la población. Hay que diferenciar los debates académicos de la gestión concreta", expresó en su discurso.

Respecto de los subsidios, sostuvo que la igualdad basada en subsidios sólo sirve para emergencias. "Pasada esta etapa, tenemos que pasar a la igualdad de derechos; esto también tiene que ver con la inseguridad y la drogadicción", expresó.

Sobre el final retomó los conceptos de seguridad jurídica con los cuales a fines del año pasado animó un concurrido almuerzo con empresarios en el hotel Alvear invitado por Eduardo Eurnekian. "Si nosotros no mantenemos reglas estables y éstas cambian constantemente, creamos lo que hemos denominado los itinerarios contingentes", explicó al tiempo que se refería a aquellas personas que asumen préstamos y luego padecen alteraciones en las tasas de interés.

La foto del encuentro implica una señal en sí misma. En la primera fila, al lado de Lorenzetti y Highton de Nolasco, se ubicaron los jueces Claudio Bonadío y Ariel Lijo, que en los últimos meses fueron señalados desde los atriles del oficialismo. En la misma línea aparecieron los camaristas de la Casación Gustavo Hornos y Mariano Borinsky, el juez Sergio Torres, el camarista penal económico Marcos Gravibker, el camarista penal Martín Irurzun y el titular del gremio de jueces, Luis Cabral.

Lorenzetti viajó a Mar del Plata cuando todavía resonaban los estruendos por la aprobación del código cuya redacción coordinó, pero que guarda fuertes disociaciones con el texto que finalmente se aprobó. La oposición acudió en masa a los tribunales y fueron particularmente duras las palabras de la diputada Elisa Carrió, que responsabilizó directamente al titular de la Corte y que se explayó sobre su contrato con la editorial jurídica Rubinzal Culzoni.

Cuestionamientos similares a los que Lorenzetti vivió el año pasado tras el fallo que confirmó las cláusulas de desinversión de la ley de medios. Carrió es una adversaria incómoda porque, como interpretan en la Corte, sus palabras suelen tener buena recepción en los sectores medios y en la escena mediática. El miércoles por la noche existieron ciertas gestiones con los jefes de otros bloques legislativos a fin de evitar nuevos embates.

El desembarco de los jueces en Mar del Plata coincidió además con el anuncio del ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, de otorgarle a la Justicia provincial la autarquía de sus recursos monetarios. Es la gran aspiración de Lorenzetti que dependen de la firma del jefe de Gabinete para asignar partidas presupuestarias.

La novedad no es aleatoria y es un claro mensaje del ministro a los principales jueces del fuero federal y también hacia la Corte, donde entendieron esta reforma como un pase de seducción en el proyecto presidencial de Daniel Scioli. Una determinación estructural muy distinta a las gestiones de otros candidatos que recorren los tribunales buscando apoyos y prometiendo promociones hacia lugares donde las vacantes son mínimas o, por ahora, inexistentes.

Hoy justamente en la conferencia se hablará sobre el financiamiento del Poder Judicial, disertación a cargo del administrador de la Corte, Héctor Marchi, un gran defensor de la autarquía y un duro negociador con sus interlocutores en el Gobierno.

En la Corte ya conocen -y anoche en Mar del Plata se conversaba en algunos conciliábulos reservados- que la economía es el terreno de las próximas contiendas a partir de la judicialización de la Ley de Abastecimiento. Debate espeso, que involucra a gran parte del empresariado y que en los tribunales están esperando.

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