6 de octubre 2010 - 00:00

Aumenta cruce entre AFIP y Bunge por deuda millonaria

Ricardo Echegaray
Ricardo Echegaray
Se intensificó ayer la disputa que mantiene el Gobierno con Bunge, una de las mayores cerealeras del mundo, que según la AFIP debe el pago de más de $ 1.200 millones por Impuesto a las Ganancias. Ahora, la compañía no sólo aseguró que cumplió con el tributo correspondiente que se le reclama, sino que además vinculó los allanamientos realizados en sus oficinas la semana pasada a un pedido del Gobierno para realizar un «pago extraordinario» de impuestos.

En un comunicado que difundió ayer Bunge Argentina, explicó que «en 2006 y 2007 pagó Impuesto a las Ganancias por más de $ 246 millones. En 2008 sufrió pérdidas y sin perjuicio de ello pagó el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta por más de $ 33 millones». Además, remarcó que durante el año pasado «a raíz de ilegítimos reclamos de la Aduana al sector agroexportador, Bunge Argentina debió constituir una previsión de más de $ 426 millones que le produjo una pérdida en su balance impositivo, pagando de todos modos más de $ 30 millones de Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta».

El tema es tan importante para el Gobierno que la propia Cristina de Kirchner lo mencionó ayer en la red social Twitter. La Presidente escribió que «la cerealera Bunge habría evadido Impuestos a las Ganancias por $ 1.200 millones. Increíble, cuanto más ganan más evaden». En rigor, la investigación del organismo que encabeza Ricardo Echegaray sobre esta empresa no es la única. En la AFIP aseguran que hay más de 100 compañías que se encuentran en la misma situación y con las que se está negociando de qué forma se regularizan. En los últimos tres años, el organismo asegura que por la crisis internacional subestimaron sus dividendos y por lo tanto no pagaron el impuesto correspondiente.

Fuentes del fisco habían informado el lunes que en el allanamiento realizado el viernes pasado en oficinas de Bunge se recogió información que confirma que la empresa «comercializa a través de Uruguay como pantalla para socavar la base del Impuesto a las Ganancias que debería pagar en la Argentina». Pero en el comunicado de la cerealera se refutan esos datos. El texto indica que «la documentación secuestrada no aporta elemento de juicio que pueda sustentar la imputación de delito alguno. De tal modo, no existió fundamento para justificar el allanamiento de nuestras oficinas».

La firma vinculó los allanamientos a las reuniones que mantuvo Echegaray, junto a ministros y al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con empresarios. Bunge describió a ese encuentro como «una reunión convocada por altos funcionarios del Gobierno realizada el 20 de septiembre en la AFIP, en la cual se exigió a las empresas del sector, entre ellas, a Bunge Argentina, el pago de un anticipo extraordinario de Impuesto a las Ganancias».

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