Sobrevivientes con poco rating: después de las elecciones del 28 de junio, «Gran cuñado» perdió su fuerza.
Contrariamente a lo que esperaban programadores y anunciantes frente al temor por la Gripe A, el rating también parece en cuarentena. Lejos de lo que se creía, el encendido diario cae en lugar de incrementarse: anteayer, entre los 5 canales bajaron casi un punto respecto de la semana pasada, y peor fue la medición del lunes, con una merma de 1.4 en relación al lunes 29 de junio.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Otro dato, mucho menos sorprendente, es la caída de «Showmatch»: Marcelo Tinelli tuvo el martes su medición más baja desde que comenzó «Gran cuñado» y logró tan sólo 19.8. Terminadas las elecciones, ya era un programa con certificado de defunción anticipado. Quedó segundo detrás de los 28.1 de «Valientes», pero peor ubicado si se lo compara en su competencia, «Justo a tiempo». El ciclo de Julián Weich vs. el de Tinelli, en la franja de competencia, gana por 25.4 contra 18.
El piso de rating de «Gran cuñado» llegó con la eliminación de Cristina de Kirchner de la parodia de políticos encerrados. Lo visto el martes mostraba al clon de Néstor Kirchner abriéndose de la gestión de su mujer, para poder seguir adelante en «Gran cuñado». Los guionistas parecieron inspirarse en la tapa de la revista «Noticias», que alude a la «interna conyugal luego del fracaso electoral». Dicho sea de paso, según «Perfil», esa tapa agotó ejemplares como hace 20 años, igual que con la foto de María Julia Alsogaray desnuda, cubierta sólo con el famoso tapado de piel.
Lo que más sorprende de la caída del encendido de TV es que tenga lugar en un mes que históricamente suele ser récord de audiencia. Y más debería con el recluimiento hogareño. El año pasado, el 21 de julio fue el día de mayor encendido del año, con un promedio de rating de 42.3 puntos entre los 5 canales. Todavía hay esperanzas entre los programadores, frente a este julio engripado, frío y lluvioso, pero sin tanta adicción por la TV. En cuanto a Tinelli, en julio lograba una de sus mejores marcas de 2008, pues alcanzaba los 31.9, con un máximo que había sido el día del debut con 33.8, el 14 de abril. Su fórmula: «Bailando por un sueño».
El año pasado se pagaba a las vedettes y modelos de «Bailando» entre 2500 y 10 mil pesos por baile, mientras este año la preocupación de «Ideas del Sur» es bien diferente. Producen sólo un programa tras el fracaso de «Atracción X 4», con lo que apuestan todo a la ficción para el segundo semestre, con Claribel Medina y Jean Pierre Noher.
En cuanto a «Telefé», mientras el año pasado para esta fecha «Talento argentino» lograba 30 puntos de rating y Susana Giménez elevaba el promedio diario con 20 o 25 puntos, lo máximo que alcanza ahora es 18.2 con «Justo a tiempo», seguido de «Los exitosos Pells» con 16.1. El agravante de este rating flojo es que la comedia con Mike Amigorena y Carla Peterson está en instancias finales y culmina el miércoles próximo. Al margen, APTRA confirma su alivio pues iba a realizar el Martín Fierro justamente ese día, pero lo pospuso alegando temor por la gripe A.
Otra gran diferencia entre este año y el anterior radica en la cuestión sindical. En 2007 la huelga de actores paralizó la ficción mientras en julio del año pasado el SAT (Sindicato Argentino de Trabajadores de Televisión) amenazaba con paro en reclamo de aumento salarial y la AAA (Asociación Argentina de Actores) pedía participación de los actores en las ganancias por publicidad. Acaso por la gripe o porque advierten que este contexto es verdaderamente gris, los empleados de canales y productores se conforman cuando no se levantan sus programas. Para peor, la publicidad en tanda decae luego de las elecciones y los PNT siguen sosteniendo a la mayoría de los programas. El resultado: tediosos chivos que se multiplican e invitan al zapping. Al menos gracias a la gripe A, el alcohol en gel y el barbijo hacen confluir perfectamente publicidad con contenido.
Dejá tu comentario