30 de abril 2018 - 23:46

Auster: “No escribo para complacer al lector”

EL ESTADOUNIDENSE VISITA LA FERIA DEL LIBRO PARA PRESENTAR SU NOVELA "4321" - Su nuevo trabajo plantea, de antemano, la exigencia de su extensión de casi mil páginas. En él, el autor de “La trilogía de Nueva York” y “Leviatán” ensaya cuatro variaciones en torno de la vida de un mismo personaje en el que se funde su historia individual, con mucho de autobiográfico, y la de su país.

Paul Auster. El famoso escritor está en el país presentando su novela de casi mil páginas “4321”.
Paul Auster. El famoso escritor está en el país presentando su novela de casi mil páginas “4321”.
Paul Auster, uno de los narradores más celebrados de la escena estadounidense, está en Buenos Aires para participar en la Feria del Libro. Vino con "4321", una novela que ensaya cuatro variaciones en torno a la vida de un personaje y que funde en un mismo plano la epopeya individual de un hombre, ramificado en cuatro, con el devenir colectivo de un país, Estados Unidos, a través de hitos como la guerra de Vietnam, el asesinato de John F. Kennedy o el movimiento por los derechos civiles de mediados de los 60.

El hombre que recrea Auster se llama Archie Ferguson, pertenece a una familia de inmigrantes judíos radicada en Nueva Jersey y ha nacido en 1947, el mismo año que él: no es el único referente biográfico que da a su personaje que retoma experiencias vividas por el narrador, como la del amigo a quien vio morir en su adolescencia cuando fue atravesado por un rayo y que en este caso se convierte en la fatalidad que aniquila una de las vidas del protagonista.

La inmensa novela, de casi 1000 páginas, contiene las vivencias que más lo han marcado. Ocupa el lugar 17 en la producción novelística de Auster, que debutó con "La invención de la soledad" y hoy acumula una treintena de obras entre poesía, ficción y ensayo, como "La trilogíde Nueva York", "El palacio de la luna", "Leviatán" y "El paíde las últimas cosas", que le han valido el Premio Medicis o el Príncipe de Asturias, así como una breve incursión en el universo cinematográfico que exploró en films como "Smoke", "Blue in the Face" y "Lulu on the Bridge".

El autor dialogó con la prensa: "Este es un libro más, no se puede tomar como una evolución ni como la contracara de mi obra previa. Parece distinto porque es muy voluminoso, nunca habíescrito un texto tan extenso, y porque se puede leer como cuatro novelas pero no lo son", dijo. "La escritura me conecta con el mundo de una manera que la vida cotidiana no logra. Hace más de 50 años que vengo escribiendo y ya no tengo que pensar la escritura de la misma manera que veníhaciendo cuando empecé: ya es algo corporal. Siempre está esa sensación de riesgo, aventura y confusión. Y en este caso, el disparador fue pensar en cómo hubiera incidido en mi vida esta idea de la variación que exploro en el libro: qué habría pasado conmigo, por ejemplo, si mi padre hubiera muerto cuando yo tenísiete años".

Periodista: En la novela son recurrentes las alusiones a la muerte, en especial cuando en una de las versiones muere el padre de Ferguson. ¿Hay alguna conexión entre lo que reflexiona el personaje y el hecho de que empezó a escribir este libro cuando tenía 65 años, la misma edad en que su padre murió?

Paul Auster: Cuando llegué a la edad que teními padre cuando murió fue una experiencia muy extraña. Sentíque perforaba una especie de cortina y aterrizaba en un paínuevo, extraño. Me llevó un tiempo superar esa sensación de que estaba viviendo una edad a la que mi padre no habíllegado, sin sentir que en cualquier momento yo también me podímorir. Durante ese proceso, sentíganas de abandonar este proyecto, me asaltaba la idea que podímorir en cualquier momento y el libro iba a quedar inconcluso. Mi padre murió haciendo el amor, le estaba haciendo el amor a su novia cuando tuvo un ataque al corazón. Imaginé que yo podímorir así de golpe. De hecho, mientras he escrito otros libros acepté invitaciones para hacer alguna presentación o me he ido de vacaciones. Con este en cambio la dedicación fue absoluta. Creo que hubiera sido terrible escribir un libro de mil páginas y morir antes de terminarlo. Finalmente trabajé tanto en este libro que al momento de terminarlo casi me desmayo. Recuerdo que al pararme me tuve que agarrar de las paredes para no caer. Estaba exhausto.

P.: Una de los posibles Ferguson habla de su aspiración como escritor de "observar el mundo como el más entregado realista" pero ofrece una versión de la realidad ligeramente deformante.

P.A.: Los libros siempre nos cuentan cosas extrañas, cosas que a veces no necesitamos saber y otras que ya sabemos. Creo que hay que tratar de vincular lo familiar con lo extraño en un intento de entender la realidad de una manera nueva. Los escritores tenemos que cambiar la forma en que miramos el mundo cotidianamente. ¿Para qué sirve el arte si no es para provocarnos y tratar de ver las cosas con una nueva mirada? Lamentablemente a veces la gente se conforma con leer libros que son muy parecidos a otros libros. Sienten que eso los reconforta. Por eso se leen tantos thrillers, que cuentan una y otra vez la misma historia. Por tres horas o más se dejan atrapar pero cuando cierran el libro no quedan pensando en aquello que leyeron. Vuelven a sus vidas como siempre. No es para eso que elegí ser escritor. A mí me gusta escribir libros que perturben y desorienten.

P.: ¿El recorrido que plantea la novela es indeclinable o piensa que el lector puedo imponer también su propio protocolo de lectura leyendo cada variante de Ferguson por separado como si se tratara de cuatro novelas diferentes?

P.A.:
Algunas personas me comentaron que lo leyeron de esa manera: eligiendo a un Ferguson y siguiendo su historia hasta el final. Creo que no es la mejor manera de leerlo, es más, le diría que es erróneo concebirlo asíLa novela es una especie de máquina en movimiento y si no te dejas llevar por ese ritmo no tiene mucho sentido escoger una parte una historia y seguirla hasta el final para supuestamente entenderla. Si no se sabe qué le está pasando a los otros es menos interesante cuando llega la etapa siguiente.

P.: ¿La poesía está mucho más presente en esta novela de lo que uno supone a simple vista?

P.A.: En esencia, pienso como poeta y quiero que mi prosa tenga la música de la poesíUna de las cosas que siempre tengo en mente cuando escribo me la dijo el gran poeta Edmond Jabes, a quien conocí en París. El estaba presentando su obra "El pequeño libro de la subversión fuera de sospecha" y recuerdo que me dijo que todo escritor deberíser subversivo pero en realidad la única cosa subversiva es la claridad. Pensemos en Kafka: no hay escritor más claro que Kafka. Ningún otro nos perturba más que él. Pienso en eso cada vez que escribo.

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