8 de agosto 2011 - 00:00

Avances en crimen de francesas: hallan arma y suman siete detenidos

Durante el fin de semana se realizaron todos los trámites para trasladar los cuerpos de Houria Moumni y Cassandre Bouvier. Además, los investigadores siguen trabajando en el lugar de los hechos para hallar más pistas luego de haber encontrado un arma y más pertenencias de las turistas.
Durante el fin de semana se realizaron todos los trámites para trasladar los cuerpos de Houria Moumni y Cassandre Bouvier. Además, los investigadores siguen trabajando en el lugar de los hechos para hallar más pistas luego de haber encontrado un arma y más pertenencias de las turistas.
La causa por el crimen de dos turistas francesas en la provincia de Salta registró un avance crucial al ser confiscada la supuesta arma homicida y con la detención de seis personas el sábado en sucesivos allanamientos.

«El arma calibre 22 fue hallada en la casa de un vecino del último de los seis detenidos el sábado, quien confesó el lugar donde estaba guardada», dijo Marcelo Báez, portavoz de la Justicia de Salta, tras los operativos que se realizaron por el caso de los asesinatos de las francesas Houria Moumni y Cassandre Bouvier.

Báez sostuvo que tras la confesión del detenido, en los próximos días se harán los peritajes sobre el arma. Los seis detenidos el sábado, cuatro de ellos implicados en la causa, serán indagados hoy por el juez Martín Pérez. En total, son siete los detenidos en la investigación del doble homicidio; el primero de ellos, un albañil, identificado como Daniel Vilte, arrestado el martes de la semana pasada con el fin de establecer su relación con el arma homicida, aunque el vocero no supo precisar si tiene vinculación con el resto de los apresados.

Los detenidos son: los hermanos Federico (23, aspirante policial) y María Fernanda Cañizares (24), hijos de un comisario de la fuerza, el novio de la joven, Gustavo Laxi (24, empleado público), el padre de éste, un gaucho de la zona identificado como Luis (42 años), con antecedentes por cuatrerismo, el jefe de mantenimiento de un barrio privado cercano al lugar donde fueron halladas las víctimas, Ricardo Vera (37), y un guía de la empresa Puma Expeditions, que explota el predio, identificado como Darío «Pajarito» Ramos (47). Todos ellos viven en la zona de la Quebrada.

En poder de María Fernanda Cañizares se encontró el celular de una de las jóvenes asesinadas, que fue activado el viernes con otro chip. El teléfono contenía una gran cantidad de fotos de las víctimas. Por su parte, en manos de su hermano se halló la cámara de fotos de una de las francesas asesinadas. El joven aseguró que se la había comprado a su cuñado por $ 150, mientras que la mujer sostuvo que el celular se lo regaló su novio, Gustavo Laxi.

La Policía sostuvo que Vera y «Pajarito» Ramos inventaron a un grupo de cuatro cordobeses e intentaron inculparlos tras llevar a los investigadores hacia un campamento abandonado donde hallaron prendas femeninas destruidas.

Los registros policiales se realizaron el sábado en la ciudad de Salta y en la vecina San Lorenzo, en las proximidades de donde fueron hallados el 29 de julio pasado los cuerpos baleados de las francesas, en un agreste paseo turístico a 1.600 metros sobre el nivel del mar.

En la madrugada del sábado fueron apresadas cuatro personas, todas jóvenes, entre ellas un mujer, hija de un exoficial de la Policía, así como un estudiante de la carrera policial, los cuatro involucrados por el juez Pérez. Más tarde, la Policía detuvo a dos hombres, el último de ellos el que confesó que el arma estaba guardada en la casa de un vecino, según el portavoz de la Justicia.

Las estudiantes francesas habían ingresado a la Quebrada el 15 de julio pasado y sus cuerpos baleados fueron hallados dos semanas más tarde con signos de violencia sexual. Fuentes de la investigación confirmaron el sábado que recién habrá resultados «en diez días» sobre los peritajes para determinar con exactitud la fecha de la muerte de las jóvenes, dato considerado clave para establecer si permanecieron cautivas antes de ser ejecutadas.

Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados el viernes a Buenos Aires a la espera de ser repatriados a Francia, mientras que los familiares de Moumni y Bouvier, que estuvieron en Salta del martes al viernes junto a diplomáticos franceses, ya retornaron a su país.

El vuelo con destino a París donde estaba previsto repatriar los cuerpos de las dos jóvenes partió el sábado desde la capital sin que ninguna fuente oficial confirmara que los restos iban en la aeronave, en medio de un estricto secreto.

La ciudad de Salta está en vilo por el horrendo doble homicidio y sus pobladores indignados ante un hecho que no tiene antecedentes en este tranquilo lugar de estilo colonial, cuya principal fuente de ingreso es el turismo, la mayoría extranjero.

Dejá tu comentario