Brasilia - El Gobierno de Dilma Rousseff sufrió una derrota en la Justicia, la que determinó la creación de una comisión parlamentaria (CPI) que investigue irregularidades en Petrobras, tal como quería la oposición. Las denuncias contra la petrolera, en especial por la compra de la refinería de Pasadena, en Estados Unidos, golpean de lleno a Rousseff, quien aprobó el negocio como titular del consejo de administración de Petrobras. La CPI será instalada en el Senado y no investigaría denuncias de corrupción en otros organismos, que involucran a opositores.
Agencia DPA
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