28 de enero 2011 - 00:00

Azerbaiyán: el modelo de desarrollo económico y prosperidad social

La década pasada no fue fácil en absoluto. Se caracterizó como un período de boom del desarrollo económico, aunque los últimos tres años coincidieron con la crisis financiera mundial que surgió en países avanzados y rápidamente se extendió por todo el planeta. Las consecuencias fueron muy graves, la economía mundial sufrió una recesión y grandes instituciones financieras quebraron. A pesar de que hay una recuperación económica hoy, la crisis dejó una huella muy grave en algunos países.

Aun en los años de crisis, la economía de Azerbaiyán guardó su estabilidad y dinámica de desarrollo. En los últimos tres años, el crecimiento real en el país fue superior al 8%, además de que se mantuvo la estabilidad macroeconómica y financiera. Las reservas monetarias alcanzaron los u$s 29 mil millones y sobrepasan el 60% respecto del PBI. Hoy Azerbaiyán es el motor de integración y desarrollo regional, y posee un 75% de la economía total del Cáucaso del Sur.

Por crear un atractivo clima de inversiones en 2010, se recibieron capitales por u$s 15,5 mil millones. Entre las inversiones generales predominan las de sectores no petroleros, que suman u$s 9,3 mil millones. El clima favorable de negocios contribuyó al crecimiento de compañías azerbaiyanas, no solo en el país, sino también en el exterior.

En el sector principal de la economía -de petróleo y de gas-, fueron alcanzadas el año pasado todas las metas. Fueron extraídos 51 millones de toneladas de petróleo, la mayoría del cual se exportó. Y se extrajeron 27 mil millones de metros cúbicos de gas. El año pasado, la compañía estatal de petróleo descubrió un nuevo yacimiento grande de gas Umud, con lo que las reservas confirmadas de gas alcanzaron ya 2,2 billones de metros cúbicos.

Además, se continuó con la política de industrialización, incluyendo a compañías de electrotécnica, metalurgia no ferrosa, maquinaria, transformación de productos agrícolas y producción de materiales de construcción, todas basadas en el uso de tecnologías nuevas y modernas. Se continuó con la apertura de modernos complejos turísticos y con la creación de la industria espacial y el lanzamiento del primer satélite de Azerbaiyán para 2012.

Con apoyo estatal se continuó con el crecimiento de la agricultura. Como los años anteriores, se otorgaron subsidios, ayudas fiscales y créditos preferenciales al sector agrario.

Se siguieron reconstruyendo autopistas y se creó un moderno parque de aviación compuesto solo por aviones de la más alta calidad, entre otras cosas. Fueron comprados buques tanque y buques de carga seca. Se sigue trabajando en el desarrollo del ferrocarril y en la construcción de la vía férrea Bakú-Tbilisi-Kars. Toda esa estrategia apunta a la creación de infraestructura moderna, conforme a nuestra posición geográfica.

Durante 11 meses de 2010, se aumentó el volumen del comercio con 145 países un 34,8%. En el sector no petrolero se creció un 16%. El sector bancario mantuvo la estabilidad y siguió su desarrollo. Durante los últimos tres años, la tasa interanual de crecimiento de activos bancarios superaron el 25% y la tasa de aumento de ingresos, más del 20%.

La realización del programa gubernamental de progreso económico-social de regiones generó el establecimiento de miles de empresas nuevas que aseguraron el desarrollo balanceado y la suba del nivel de vida de la población. Desde que comenzó el programa, en febrero de 2004, se crearon más de 900 mil puestos de trabajo. En 7 años, la pobreza en Azerbaiyán se redujo entre 4 y 5 veces.

En 2010, se construyeron y repararon numerosas instituciones de sanidad, escuelas y centros olímpicos. Está terminado el gran proyecto de entrega de agua potable, la construcción de cañería de agua Oguz-Kabala-Bakú, que costó mil millones de dólares.

En 10 años, el crecimiento económico real aumentó por más de 4 veces, el volumen de exportación más de 15 veces, el Presupuesto estatal otras 15 veces, las inversiones 96 veces y las reservas monetarias 31 veces. En el sector financiero, los activos bancarios aumentaron 15 veces, los depósitos de la población 36 veces. Entre 2003 y 2010, el ritmo de crecimiento económico anual en Azerbaiyán fue del 17%, lo que llevó a convertir al país en un líder del mundo.

Cabe mencionar que Azerbaiyán obtuvo altos éxitos económicos bajo agresión militar y limpieza étnica de Armenia. Como consecuencia de esa política, el 20% de nuestro territorio, incluyendo la región de Nagorno-Karabaj y siete distritos adyacentes, se encuentra ocupado por Armenia, y un millón de azerbaiyanos se vieron forzados a abandonar sus casas, convirtiéndose en refugiados y desplazados internos.

En el «Reporte mundial de competitividad», preparado por el Foro Mundial Económico para 2010, Azerbaiyán está localizada en primer lugar entre países de CEI (Comunidad de Estados Independientes); y por el índice de «Estabilidad macroeconómica», en decimotercer lugar entre 139 países, adelantado 14 puestos. Según el informe del Programa de la ONU para el Desarrollo, que refleja el nivel de bienestar de la población, en los últimos 5 años Azerbaiyán adelantó 34 puestos -del lugar 101 en 2005 al 67 en 2010-. Azerbaiyán pasó del grupo de países con «medio desarrollo humano» al grupo de «alto desarrollo humano».

La agencia internacional Standard and Poors subió la calificación del país entre 2000 y 2010 de «Estándar» a «Positivo», y la agencia Fitch, por primera vez, concedió al país calificación de «Inversionista».

El objetivo principal del país es defender y mantener el ritmo de crecimiento. Para esto existen todas las condiciones y lo más importante, la estabilidad política a largo plazo, garantizada por el líder nacional Heydar Aliyev y continuada con gran éxito por el presidente del Azerbaiyán, Ilham Aliyev.

Hay grandes posibilidades económico-comerciales entre Azerbaiyán y la Argentina, ya que poseen economías complementarias. Las oportunidades de colaboración bilateral azerbaiyano-argentina son amplias, especialmente pueden cubrir los sectores de energía, agricultura, ciencia y tecnología, que son las claves del siglo XXI.

Los recursos hidrocarburos muy grandes y la importante industria del petróleo y gas de Azerbaiyán pueden ser de gran interés para las compañías argentinas y el punto de cooperación entre ambos países.

La Argentina puede contribuir, a través de sus experiencias, la tecnología y la maquinaria de última generación, al desarrollo agrícola y de la industria alimentaria de Azerbaiyán. Asimismo, Azerbaiyán y la Argentina pueden tener grandes éxitos realizando juntos proyectos tecnológicos y científicos que pueden garantizar la sostenibilidad y prosperidad económico-social en ambos países.

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