30 de mayo 2016 - 00:00

Báez: Casanello prepara un segundo procesamiento

 El juez federal Sebastián Casanello prepara un segundo procesamiento para Lázaro Báez que, a su vez, lo dejará a él mismo mejor posicionado ante la embestida en su contra encabezada por uno de los hijos del empresario que lo acusó de direccionar la causa, evitar investigar a Cristina de Kirchner y así eludir implicar a exfuncionarios en la causa por lavado de dinero que instruye. Vendría de la mano de confirmar la hipótesis que le solicitó profundizar la Sala II de la Cámara Federal, por la repatriación de 33 millones de dólares a través de bonos que terminaron en las cuentas de Austral Construcciones. Eso terminará de cerrar el cerco contra el empresario de obra pública, su hijo y el abogado Jorge Chueco.

La decisión del juzgado que comanda Casanello llegará luego del pedido de apartamiento formulado por Leandro Báez, cuya decisión final también será adoptada por la Cámara. Casanello volvió a quedar en medio de una puja de intereses que buscan correrlo de la causa que tiene a su cargo desde sus orígenes. En sí, la presentación del hijo de Báez -que pese a no estar implicado es asesorado por los abogados Claudia Balbín y Santiago Viola- toca aspectos que debieran dilucidarse en la "antigua" causa por presunta asociación ilícita que tiene a su cargo el juez Julián Ercolini desde 2008. Allí se investigan presuntos sobreprecios en la obra pública y beneficios en concesiones y explotaciones comerciales a empresarios del núcleo duro kirchnerista por parte de la exfamilia presidencial. Esa causa no registra avances pese a que Casanello remitió la copia del testimonio del valijero Leonardo Fariña porque, según explicó, el ahora "arrepentido" relató un sinnúmero de situaciones que ya estaban bajo investigación judicial en otros expedientes, algo que le permitiría a Casanello tener una idea más acabada del delito precedente que originó los fondos que habrían sido lavados en su causa. Este expediente a cargo de Ercolini podría recibir un agregado inesperado: el fiscal Guillermo Marijuan le recomendó a Casanello que remita allí la presentación de diputados kirchneristas que solicitaron que se investigue como parte de la maniobra a IECSA, de Ángelo Calcaterra, el primo del presidente Mauricio Macri. Báez habría intentado explicar a través de la vinculación con Calcaterra, la intervención de la vidriosa Helvetic Services Group. Casanello pasará por alto este argumento para definir el procesamiento que pidieron sus superiores -los mismos que tendrán que definir si lo apartan- y podría hacer caso al pedido de Marijuan de remitir el capítulo Calcaterra para que engrose la causa de Ercolini.

En paralelo, el juez ya consiguió un subterfugio de la Corte Suprema para viajar a Suiza y buscar allí a Marcelo Ramos, quien figura como apoderado de Helvetic. Lo hará previo paso por el Vaticano en la comitiva de jueces y fiscales que asistirán a una cumbre contra trata de personas y crimen organizado. En el camino, la Cámara puede quedar en posición de definir su ratificación. En cualquier maniobra de las denunciadas por Báez Jr. no habría posibilidad de que el empresario quedase excluido de la operativización de esos presuntos delitos. Fuentes judiciales, off the record, desestimaron cualquier posibilidad de que exista una carta escrita por Cristina exigiendo a Báez que involucre a Calcaterra. Fue leído como un intento más de presión sobre el magistrado. A su vez, la exmandataria desmintió haber mantenido reuniones con él en la Quinta de Olivos, lo mismo que haber cruzado llamadas telefónicas. "He sido, soy y seguiré siendo objeto de la más feroz campaña de persecución política mediática y judicial de la que se tenga memoria en las últimas décadas", contestó ayer Cristina de Kirchner a través de Facebook, donde volvió a desmentir la existencia de "reuniones secretas", lo que consideró, como postulado, "inaceptable".

G. M.

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